Así
lo informaron hoy fuentes legislativas, al indicar que se tomó
la decisión de enviar al PARLACEN el decreto, que fue aprobado
el jueves por el congreso salvadoreño, para que "quede
constancia" de que el país busca solucionar el asunto
con Honduras por la vía diplomática.
La
isla Conejo tiene una extensión menor a un kilómetro
cuadrado y está situada en el Golfo de Fonseca, que geográficamente
comparten en el océano Pacífico El Salvador, Nicaragua
y Honduras.
Las
únicas personas que permanecen en la isla son soldados
hondureños armados que, según fuentes diplomáticas
salvadoreñas, se instalaron en el lugar en los años
en que El Salvador vivió una guerra civil (1980-1992) con
el fin de impedir el tráfico de armas para la guerrilla
y por acuerdo con el ejército salvadoreño.
La
Asamblea Legislativa aprobó el decreto con los votos de
80 de los 84 diputados que conforman la Asamblea Legislativa.
Los
diputados recomendaron "prudencia" al Gobierno en sus
gestiones ante Honduras para no crear un conflicto que puede ser
resuelto por la vía diplomática, según informaron
hoy las fuentes.
El
Salvador y Honduras mantuvieron una centenaria disputa por sus
límites fronterizos que incluso les llevó a un enfrentamiento
armado en julio de 1969.
En
marzo de 1980 los dos países centroamericanos firmaron
un Tratado General de Paz y se comprometieron a buscar bilateralmente
soluciones al conflicto, pero ante la imposibilidad de lograrlo
llevaron el caso ante la Corte Internacional de Justicia.
El
tribunal de La Haya emitió su fallo en septiembre de 1992
y los límites de la frontera terrestre terminaron de ser
delimitados en abril pasado, cuando los presidentes de ambos países
se reunieron en la frontera para celebrar el acontecimiento.
Tanto
el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, como
el de Honduras, Manuel Zelaya, han declarado su intención
de resolver el problema de la isla Conejo por la vía diplomática.
EFE