El
programa, titulado "Millonario secreto", no concede
premios a los participantes, quienes, por el contrario, tienen
que pagar una importante cantidad de dinero para participar en
él, reveló hoy el diario británico "The
Guardian".
"Es
el primer programa del mundo en el que tienes que garantizar que
vas a dar 40.000 ó 50.000 libras (entre 60.000 y 75.000
euros) para tomar parte", dijo su productor ejecutivo, Stephen
Lambert.
Los
cinco millonarios se ven obligados a vivir en la clandestinidad
durante diez días con lo equivalente a una prestación
social o desempeñando un trabajo de poca cualificación
a cambio del salario mínimo en las áreas más
desfavorecidas del Reino Unido.
Al
final de ese tiempo, durante el que tienen que integrarse en la
comunidad donde se desarrolle su experiencia, los cinco participantes
deben decidir qué persona de las que han conocido merece
su donativo.
Uno
de los participantes, John Elliot, que cambia su mansión
con piscina cubierta y bar propio por un barrio de Liverpool,
donde tiene que subsistir con 11 libras (16,5 euros) diarias,
asegura que la motivación que le ha llevado a participar
en el programa es el deseo de redistribuir una parte de su fortuna.
"Creo
que las organizaciones benéficas no lo hacen bien. No suelen
elegir los casos que más lo merecen, sino los más
atractivos o los políticamente correctos", aseguró
Elliot, con una fortuna valorada en 60 millones de libras (unos
90 millones de euros) lograda gracias a un negocio de unidades
de refrigeración.
Otros
de los participantes es Ben Way, que debe trabajar en un centro
juvenil en Hackney, un barrio desfavorecido de Londres, y el equipo
formado por Paul y Ben Williamson (padre e hijo), que pasan su
estancia en un área deprimida de la ciudad de Middlesbrough
(noreste de Inglaterra).
Por
último, Caram Gill pasa sus diez días en Norfolk
(sureste inglés) para conocer cómo ha cambiado la
vida de los inmigrantes en el Reino Unido.
Los
productores del programa son los mismos de los del "reality
show" "Intercambio de Esposas", que consiste en
el intercambio de esposas entre dos familias. EFE