La
muestra es la primera que examina en profundidad el tema de la
homosexualidad en el reino animal, pese a ser un fenómeno
conocido desde la antigüedad.
La
exposición, que ha despertado un gran interés de
público, pretende contribuir a la desmitificación
de la homosexualidad en el ser humano, dada nuestra condición
animal.
El
filósofo griego Aristóteles ya contempló
casos de lesbianismo en un grupo de hienas.
Sin
embargo, la ciencia ha dedicado escasa atención al fenómeno
por razones que varían desde la censura religiosa al escepticismo.
"Nos
basamos en una serie de artículos científicos y
observaciones que muestran que animales del mismo sexo copulan
entre sí", comentó a Efe el organizador de
la exposición, el biólogo noruego Geir Einar Ellefsen
Soeli.
La
homosexualidad en animales está más extendida de
lo que se cree, aunque es distinta a la del ser humano, afirman
los científicos.
"No
se puede afirmar que sea igual a la del hombre, aunque se parece.
En el hombre es un estado emocional", indicó Soeli,
agregando que, "sostener que un individuo es homosexual requiere
un seguimiento continuado. Estudiarlo desde que nace hasta que
muere, lo que dificulta la tarea científica".
El
museo de Oslo exhibe fotografías y modelos de 1.500 especies,
que incluyen insectos, arañas, moluscos, gusanos, aves
y todo tipo de mamíferos en los que se ha detectado un
comportamiento homosexual.
Muchos
de los animales son bisexuales aunque algunos son exclusivamente
homosexuales.
 |
Una
de cada cinco parejas de pingüinos reales en cautividad
son del mismo sexo, los machos de las morsas copulan con
otros machos y con las hembras durante la temporada de apareamiento,
en verano, y hay orcas a las que sólo les gusta su
mismo sexo, aseguró Soeli.
La
homosexualidad en animales domésticos como gatos,
perros y loros es más sencilla de observar porque
se producen erecciones, aunque no hay por qué creer
que cuando un can macho se frota contra la pierna de su
amo masculino, el animal o el propietario son gays, bromeó
el científico.
|
A
pesar de la aplastante cantidad de pruebas científicas,
algunos estudios persisten en negar la evidencia.
Diversos
biólogos que estudiaron la sexualidad de las jirafas africanas
anotaban en sus libretas "interés sexual" si
un macho olisqueaba a una hembra y calificaban de "lucha
ritual", cuando el macho eyaculaba sobre otro, tras una penetración
anal, explicó el zoólogo noruego, Petter Boeckman.
Los
animales, al contrario, que el ser humano, no pasan por una etapa
vital en la que cuestionan su identidad sexual, sino que copulan
porque "tienen ganas y es placentero", dijo Soeli.
En
Noruega, se han visto ballenas del mismo sexo que se lamen las
unas a las otras o se frotan los orificios respiratorios y las
aletas.
El
índice de homosexualidad en el reino animal varía
desde un 2 a un 15 por ciento, según qué especies,
siendo el campeón una especie de loro: la cacatúa
rosa, con un 44 por ciento de ejemplares que mantienen relaciones
con su propio género, siguió Soeli.
Los
animales que viven en manadas, como lobos, leones o primates,
se alían entre sí en una red social compleja, para
obtener protección y ayuda de manera recíproca que
los une en relaciones de carácter homosexual, según
indicó Boeckman.
Las
causas de la homosexualidad en la fauna salvaje son un misterio.
Una teoría apunta a que los animales mantienen relaciones
sexuales con los que tienen más cerca. Otra hipótesis
indica que contribuye a fortalecer los lazos sociales.
Los
borregos cimarrones de Canadá machos que copulan entre
sí son aceptados antes y tienen mayores posibilidades de
escalar en la jerarquía que los que limitan sus relaciones
al sexo opuesto, aseguró Soeli.
Las
investigaciones genéticas más recientes aseguran,
sin embargo, que la homosexualidad animal conlleva mayor
procreación.
"Se
ha hallado un gen en hombres homosexuales, cuya presencia
en las mujeres incrementa su fertilidad", dijo Soeli.
|
 |
La
exposición, que ya ha acogido a unos 6.000 visitantes,
estará abierta al público hasta el próximo
19 de agosto.EFE