La
Coalición Centroamericana para la Prevención de
la Violencia Juvenil (CCPVJ) publica hoy en los diarios salvadoreños
un comunicado en el que afirma que las políticas adoptadas
hasta ahora lejos de resolver el problema lo han agravado.
Las pandillas es un complejo fenómeno que
afecta principalmente a El Salvador, Honduras y Guatemala, donde
fuentes policiales calculan que existen en forma conjunta unos
50.000 pandilleros.
El pronunciamiento es uno de los frutos del Foro
"La violencia juvenil en la región: un diálogo
pendiente" que realizó el jueves en San Salvador la
CCPVJ junto con organismos de derechos humanos de Estados Unidos
y México, con el auspicio de varias instituciones internacionales.
"El estado tiene la ineludible responsabilidad
de cambiar el énfasis de las políticas represivas
que estigmatizan a la juventud, que violan los derechos humanos
indiscriminadamente y que han mostrado su ineficacia, por políticas
más integrales, dirigidas a la prevención y a la
reinserción social", expresa el comunicado.
Agrega que deben existir programas de reinserción
social, laboral, educativa y para actividades de recreación
"adecuadas a las realidades de nuestros jóvenes y
tener como horizonte cubrir las grandes carencias de nuestros
sistemas socio-económicos".
La CCPVJ hizo llamado a los gobiernos centrales
y locales, partidos políticos, iglesias, medios de comunicación
y líderes de la sociedad civil a "realizar un giro
radical en las políticas adoptadas hasta ahora, a abrir
espacios de dialogo reales".
Indicó que esos diálogos "deben
ser eficaces, en los que no prevalezcan los prejuicios ideológicos
ni las posturas politizadas".
Las
organizaciones insisten en que el fenómeno de la violencia
en general, y la juvenil en particular, "debe ser abordada
en forma integral e intersectorial, lo que conlleva un intenso
esfuerzo de responsabilidad compartida" entre los diversos
sectores sociales en cada país y a nivel regional.EFE