El
Pentágono dijo hoy que la muerte de un marine en la provincia
occidental de Anbar elevó la cifra de soldados estadounidenses
muertos en Irak este mes a un centenar.
Al mismo tiempo, un atentado con coche bomba colocado
junto a un centro de contratación de obreros en el barrio
chií de Sadr City, uno de los mayores de la capital, dejó
hoy 30 muertos 59 heridos en Bagdad.
El atentado, cometido en este barrio que acoge
a tres millones de habitantes, no fue el único de hoy,
ya que otros dos con coche bomba causaron seis muertos y 18 heridos.
El Pentágono reconoció hoy por boca
de su portavoz, Eric Ruff, que los ataques han aumentado, aunque
acto seguido adujo que el incremento se debe a la celebración
del Ramadán y las elecciones legislativas en EEUU, el 7
de noviembre.
Lo que a ojos de muchos parece ser una agravamiento
del conflicto, coincidió con la llegada hoy a Bagdad del
consejero de seguridad de la Casa Blanca, Stephen Hadley, quien
aterrizó en una visita no anunciada.
Hadley se entrevistó al poco de su llegada
con el primer ministro, Nuri al Maliki, con quien trató
"asuntos políticos y militares", según
informó el canal estatal de televisión "Al
Iraqiya".
Las dudas entre los expertos sobre si la visita
se produce en medio de las supuestas diferencias entre Bagdad
y Washington sobre el futuro de Irak, se reflejaron en el encuentro
que a menudo mantienen los portavoces de la Casa Blanca con los
periodistas que informan sobre las actividades del presidente
estadounidense, George W. Bush.
Estos inquirieron hoy a la portavoz Dana Perino
sobre si la visita de Hadley estaba prevista desde hace tiempo,
respecto al estado de las relaciones entre EEUU e Irak, así
como qué se piensa de las declaraciones críticas
de este fin de semana de un asesor de Al Maliki.
Perino restó importancia al hecho de que
la visita del consejero de seguridad de Bush coincida con un momento
pleno de rumores sobre las relaciones entre Irak y EEUU.
Recalcó que se trata de una visita prevista
desde hace dos meses y que en ningún caso es una respuesta
al agravamiento de la situación en Irak.
A la visita de Hadley hay que unir el hecho de
que este sábado Bush mantuviera una vídeo-conferencia
con Al Mailiki, que duró unos 50 minutos.
Pero previamente Hassan al-Sneid, un asesor del
líder iraquí, había asegurado que Maliki
había declarado al embajador estadounidense en Irak, Zalmai
Jalilzadeh, que era amigo de Washington pero "no el hombre
de EEUU en Irak".
Inmediatamente después y tras un comunicado
conjunto en el que Bush y Al Mailiki reiteraban que estaban "entregados"
a su "compromiso de trabajar de todas las formas posibles
por un Irak estable y democrático", el portavoz de
la Casa Blanca, Tony Snow, se apresuraba a tranquilizar al líder
iraquí.
Snow insistió en que Maliki "no es
el hombre de EEUU en Irak, Estados Unidos tiene el papel de asesorarle.
El es el primer ministro, el líder de los iraquíes,
el líder soberano de Irak".
Las primeras disensiones entre Irak y EEUU surgieron
la semana pasada cuando funcionarios del gobierno estadounidense
indicaron que Maliki habría accedido a establecer un calendario
para el futuro del país, a lo que el dirigente iraquí
respondió que nadie impone nada en Irak.
Tras esta muestra de resquebrajamiento el viernes
Maliki y el embajador de EEUU en Bagdad reiteraron el compromiso
de Irak y Washington de seguir cooperando en favor de la seguridad
y la democracia en Irak.
En este mismo sentido, en su conversación
de hoy con los periodistas la portavoz de la Casa Blanca calificaba
las informaciones sobre las supuestas disensiones de "exageradas".
El mes de noviembre del 2004 fue hasta ahora el
más mortal para las tropas estadounidenses con 137 muertes
que tienen a unas 147.000 soldados desplazados a Irak. EFE