Pinochet,
que cumplirá 91 años el 25 de noviembre, fue notificado
por una funcionaria judicial en su mansión del sector santiaguino
de La Dehesa de ambas medidas, adoptadas el pasado viernes por
el juez Alejandro Solís, en el marco de los crímenes
cometidos en el centro de detención de Villa Grimaldi.
Solís
procesó al nonagenario ex dictador (1973-1990) tras haber
rechazado una petición de su defensa de exonerarlo, con
el argumento de que está incapacitado física y mentalmente
para afrontar un juicio.
Tras
desestimar la petición, el juez lo enjuició por
36 secuestros calificados (desapariciones), un homicidio calificado
y 23 delitos de tortura cometidos en ese antiguo centro de detención
de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía
secreta del régimen militar de Pinochet.
Solís
interrogó el pasado 18 de octubre a Pinochet en el caso
de Villa Grimaldi y en su resolución indicó que
"está lúcido y entiende las consecuencias de
sus dichos".
Agregó
que Pinochet tuvo "una reacción emotiva" cuando
le preguntó por unas declaraciones de un ex agente de la
DINA que afirmó que el entonces dictador pedía personalmente
informes periódicos sobre los detenidos en Villa Grimaldi.
Por
ese lugar, situado en el sector santiaguino de Peñalolén
y llamado por la DINA "Cuartel Terranova", pasaron unos
5.000 opositores, todos los cuales fueron torturados y 226 desaparecieron,
según datos oficiales.
Entre
los prisioneros estuvieron, a comienzos de 1975, la actual presidenta
de Chile, Michelle Bachelet y su madre, Angela Jeria.
Según
el defensor de Pinochet, Pablo Rodríguez, la negativa del
juez a exonerarlo significa que "no entendió lo que
le habíamos pedido", porque "lo que le hemos
dicho es que no está en condiciones para poder defenderse
y ejercer los derechos que le corresponden".
Sobre
esa base, anunció a los periodistas que recurrirá
la resolución a la Corte de Apelaciones y a la Corte Suprema,
"para que en definitiva resuelvan ellos esta situación".
Por
su parte, el abogado querellante Eduardo Contreras consideró
que en este juicio, "más que nunca se avizora la posibilidad
de una condena contra Pinochet.
"Se
trata de un proceso nuevo, inédito, por el delito de torturas,
lo que demuestra que los convenios internacionales cubren no sólo
los delitos de ejecución permanente, como el secuestro,
sino también las torturas" sostuvo.
En
este caso también están procesados los generales
retirados Manuel Contreras, que dirigió la DINA, Hernán
Ramírez Hald y César Manríquez.
Además
los ex brigadier Pedro Espinoza, Miguel Krassnoff y Fernando Laureani,
los ex coroneles Marcelo Morén Brito, Haroldo Latorre,
Rolf Wenderoth y Gerardo Urrich, el ex capitán Manuel Carevic
y el suboficial Basclay Zapata, todos del Ejército.
También
el civil Osvaldo Romo Mena y el ex oficial de Gendarmería
(Servicio de Prisiones) Osvaldo Manzo.
Pinochet
es también enjuiciado por varios crímenes relacionados
con la "Operación Colombo", montada por la DINA
en 1975 para encubrir la desaparición de 119 opositores,
y fue interrogado la semana pasada por dos homicidios vinculados
con la "Caravana de la Muerte", que ejecutó a
75 disidentes en 1973.
Asimismo,
está procesado por evasión tributaria y falsificación
de pasaportes y es investigado por malversación de fondos
públicos, tras descubrirse las millonarias cuentas secretas
que manejaba en el exterior, en las que acumuló una fortuna
calculada hasta ahora en 26 millones de dólares. EFE