Del
total de remesas, unos 45.000 millones de dólares serán
enviados desde Estados Unidos, donde radican unos 12,6 millones
de latinoamericanos, indica un reciente informe del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID).
Desde España, los inmigrantes latinoamericanos
enviarán remesas por valor de unos 3.600 millones de euros
(más de 4.530 millones de dólares), se informó
en Madrid a mediados de octubre durante la presentación
del libro "Las remesas de los emigrantes desde España
a Iberoamérica".
La secretaria de Estado española de Inmigración,
Consuelo Rumí, recordó que las remesas están
adquiriendo una relevancia creciente en España y convierten
a este país "en el segundo más importante después
de Estados Unidos" como fuente de esos envíos hacia
América Latina.
El consultor de mercados emergentes y fundador
de la red remesas.org, Iñigo Moré, indicó
que los envíos a Latinoamérica representarán
el 70 por ciento de los más de 5.000 millones de euros
(6.300 millones de dólares) que, conforme a sus cálculos,
mandará a sus países el conjunto de inmigrantes
en España.
La pobreza y la falta de empleos hace que cada
año centenares de miles de latinoamericanos emigren, lo
que además representa la ruptura del núcleo familiar
y la pérdida de una importante fuerza laboral para sus
países de origen.
En América del Sur, muchos prefieren países
vecinos, pero otros se van hacia EEUU, Europa y Asia.
En Centroamérica y México, la mayoría
prefiere EEUU por su cercanía con ese país, que
en los últimos meses ha endurecido su política migratoria
con la aprobación de la construcción de un segundo
muro en su frontera sur con México.
En Chile, las remesas de los emigrados, unos 857.781,
no son significativas y no tienen peso alguno en la economía.
En el caso de Argentina, que tradicionalmente
ha sido receptor de inmigrantes, se convirtió en emisor
a raíz de la grave crisis que vivió a finales de
2001, aunque la reciente recuperación económica
ha motivado a muchos a cargar maletas para regresar a casa.
Pero para Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua,
las remesas son indispensables para sus frágiles economías,
que se sostienen en gran medida con los dólares que envían
unos 6,2 millones de centroamericanos que viven afuera, en su
mayoría en EEUU.
Este año Centroamérica recibirá
cerca de 9.260 millones de dólares repartidos entre Guatemala
(unos 3.300 millones), El Salvador (2.435,8 millones) y Honduras
(2.300 millones), según los bancos centrales de esos países.
Nicaragua recibirá unos 700 millones, mientras
que Costa Rica, oficialmente se sabe que en 2005 captó
400 millones y Panamá 122,9 millones de dólares.
Las remesas representan para países como
Honduras el 26 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB),
alrededor del dos por ciento para Perú, el diez por ciento
para Bolivia y el 17 por ciento para El Salvador.
México, con 20.000 millones de dólares
en 2005, es el país latinoamericano que más remesas
recibe, principalmente de EEUU, donde residen unos seis millones
de mexicanos indocumentados.
Brasil, según el Banco Central, recibe
cada año unos 3.500 millones de dólares que envían
unos tres millones de brasileños que viven fuera de ese
país, de unos 190 millones de habitantes.
En Bolivia, en el primer semestre de 2006 se recibieron
remesas por 211,3 millones de dólares, un 68 por ciento
más que en el mismo período del año pasado,
según el Banco Central.
En Colombia, las remesas familiares son uno de
los principales ingresos del país y significaron, en el
primer semestre de este año, 1.875 millones de dólares,
informó el estatal Banco de la República.
El Banco Central del Ecuador indicó que
las remesas enviadas por los emigrantes han sido crecientes, con
2.266,6 millones en 2005, mientras que en el primer trimestre
de este año 584,8 millones de dólares.
Paraguay, según un estudio del BID, recibirá
este año unos 650 millones de dólares, en su mayoría
provenientes de España y EEUU, mientras que Perú
registró en 2004 unos 1.360 millones de dólares.
En la República Dominicana, las remesas
han representado el 8,8 por ciento del Producto Interior Bruto
(PIB), y su presidente, Leonel Fernández, ha reconocido
que la economía local "colapsaría" sin
los dólares enviados por sus compatriotas radicados en
el exterior.
Cuba, país donde el gobierno no da cifras
oficiales sobre sus inmigrantes y las remesas del exterior, recibe
anualmente más de 1.000 millones de dólares, según
estimaciones de algunos expertos, mientras que Venezuela es una
nación con escasa emigración a EEUU, Europa o cualquier
otra región del mundo.
Uruguay, el país anfitrión de la
XVI Cumbre Iberoamericana, recibió en 2005 unos 100 millones
de dólares en remesas, según cifras del Latina American
and Caribbean Center. EFE