El
economista jefe para América Latina del BM, el colombiano
Guillermo Perry, afirmó hoy en rueda de prensa en la capital
mexicana que el buen desempeño económico latinoamericano
se debe al crecimiento de la economía mundial y a la elevada
demanda y precios altos de las materias primas.
El
crecimiento de la región en los últimos tres años
promedia el orden del 5 por ciento, lo que Perry calificó
como uno de los mejores resultados "de las últimas
décadas".
Asimismo,
indicó que la "amplia" liquidez internacional,
que permite tasas de interés bajas, aunada a las reformas
estructurales que los países de la región adoptaron
en los años 909, han generado una mejora "significativa"
del panorama macrofinanciero latinoamericano.
Perry
admitió que "sí puede haber algo" de desaceleración
en la economía estadounidense, pero descartó que
vaya a ser "muy drástica".
Sin
embargo, advirtió que un menor dinamismo de la economía
de EEUU tendrá un efecto "más importante"
en México y Centroamérica, cuyas economías
están muy ligadas a la de ese país, a diferencia
de las naciones del Cono Sur, cuyos mercados son "más
diversificados".
El
economista jefe del BM sostuvo que los efectos para América
Latina de una desaceleración en EEUU serán menores
que los que experimentó en 2000, porque hay varios factores
que la compensarían.
En
este sentido explicó que la economía europea ha
experimentado una reactivación más alta de la esperada
y está "ganando más fuerza", y que el
comportamiento dinámico de los países asiáticos
permite mantener al alza la demanda y los precios de las materias
primas que produce América Latina.
El
funcionario del Banco Mundial señaló además
que los países de la región han mejorado su productividad
y están compitiendo "bien" en los mercados internacionales.
"Hay
un avance enorme", insistió Perry, y destacó
que en la actualidad muchos países latinoamericanos tienen
superávit en su cuenta corriente, mayores reservas internacionales,
han reestructurado su deuda a largo plazo y son menos vulnerables.
EFE