En mayo pasado,
el presidente George W. Bush ordenó el despliegue de hasta
6.000 soldados de la Guardia Nacional en la frontera con México
para que apoyaran a la Patrulla Fronteriza en el control de la
inmigración ilegal.
Norwood ya
ha propuesto en el Congreso, aunque sin éxito, que se adjudiquen
a los distintos cuerpos policiales competencias sobre inmigración.
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"El
pueblo estadounidense quiere seguridad en sus fronteras",
dijo el legislador al diario. "Los estadounidenses
quieren que se apliquen vigorosamente las leyes que ya existen
contra los criminales extranjeros, los inmigrantes indocumentados
y sus empleadores". |
Según
Norwood, el despliegue de 6.000 soldados de la Guardia Nacional
"es una respuesta débil" al ingreso ilegal de
millones de extranjeros que cada año cruzan la frontera
desde México.
"El tamaño
del contingente es una fracción de lo que se necesita para
cumplir la misión", dijo. "Quisiera que quienes
opinan que el envío de decenas de miles de soldados para
que custodien los 11.200 kilómetros de nuestra frontera
es irreal me expliquen cómo hemos mantenido 37.000 soldados
durante medio siglo vigilando la frontera de 250 kilómetros
de Corea del Sur".
La asignación
de hasta 50.000 soldados para la vigilancia de las fronteras "es
una cifra realista", añadió. "Eso es 20.000
soldados menos de los que el presidente Bush asignó el
año pasado para tareas de ayuda y seguridad después
del huracán Katrina".
El
despliegue de 50.000 soldados costaría unos 2.500 millones
de dólares anuales y Norwood dijo que esto representa "menos
del 4 por ciento de los 70.000 millones de dólares anuales
que el país gasta en la asistencia médica, la educación
y el encarcelamiento de los inmigrantes indocumentados".
EFE