El
número de palestino muertos hoy sábado es de cinco,
entre ellos uno cuya casa, en la ciudad de Beit Hanún,
se derrumbó encima de él cuando fue alcanzada por
un proyectil lanzado desde un carro de combate, y suman 42 los
muertos desde el inicio de la ofensiva, el miércoles pasado.
Un
miembro destacado de las milicias de Hamás, Loai al Burnu,
de 32 años, conducía un automóvil por la
calle al Yala de la ciudad de Gaza cuando fue alcanzado por un
misil lanzado desde el aíre.
El
propio movimiento islámico fue el que anunció en
una octavilla distribuida en Gaza que Al Burunu era un jefe de
su brazo armado y en particular un experto en la fabricación
de explosivos.
Poco
después, un misil tierra-tierra disparado contra un grupo
de palestinos que se encontraban cerca de una gasolinera al este
del campo de refugiados de Yabalia mató a Ibrahim Bisuni,
de 19 años, y causó heridas a otras cuatro personas.
Otro
palestino murió cuando fue disparado por un tirador de
elite del Ejército israelí y un quinto en un intercambio
de fuego con una unidad de elite del Ejército israelí
en el que un oficial israelí ha sido herido grave.
Un
soldado israelí murió el primer día de la
invasión de Beit Hanún, el pasado miércoles,
al ser alcanzado por disparos de milicianos palestinos.
Según
fuentes palestinas citadas por la radio pública israelí,
al menos tres de los cinco palestinos muertos hoy eran milicianos
de Hamás.
Por
su parte, Muaia Hasanein, portavoz del hospital Shifa, principal
centro médico de la franja de Gaza, afirmó que el
número de palestinos muertos por disparos israelíes
desde el pasado miércoles ha alcanzado los 42.
"El
Ejército emplea todo tipo de armas y munición contra
los palestinos y ha matado a mujeres, niños, enfermeros
y conductores de ambulancia", afirmó Hasanein.
El
número de heridos supera los 150, veinte de ellos, informó
la radio pública israelí, se encuentran en estado
muy grave.
En
Beit Hanún, una ciudad tomada por el Ejército israelí
y donde se ha concentrado la ofensiva israelí, los soldados
interrogan casa por casa a sus habitantes.
Asimismo,
han volado con explosivos varias viviendas cercanas a la mezquita
central, que según el Ejército eran empleadas para
guardar explosivos.
Ayer
viernes, fue el día más sangriento desde que comenzó
la ofensiva israelí, con la muerte de 20 palestinos, los
últimos nueve en una decena de ataques aéreos israelí
que tuvieron lugar en menos de una hora.
Fue
en uno de eso ataques anoche en los que misiles israelíes
alcanzaron una ambulancia y mataron a un conductor y a un enfermero.
También
ayer fue cuando dos mujeres, de 40 y 35 años murieron por
disparos de soldados israelíes en la ciudad de Beit Hanún.
El
jueves el número de palestinos muertos fue de ocho y el
miércoles nueve.
El
objetivo de la ofensiva israelí contra la franja de Gaza,
una de las más duras desde hace meses, es frenar el disparo
de cohetes Kasam desde el norte de la franja de mediterránea
contra localidades dentro de Israel.
Estos
lanzamientos de explosivos, que han tenido lugar casi a diario
durante las últimas semanas han matado a poco más
de media docena de israelíes desde que comenzaron a ser
empleados por las milicias palestinas hace más de dos años.
Fuentes
palestinas informaron de la muerte hoy de un miliciano de Yihad
Islámica en una incursión del Ejército israelí
en la ciudad cisjordana de Belén.
Esta
muerte sigue a la de un joven palestino ayer en la misma ciudad
y a la otro de 15 años en el campo de refugiados de Balata,
cerca de la ciudad cisjordana de Naplusa. EFE