05
de noviembre de 2006
Montevideo
- La XVI Cumbre Iberoamericana fue clausurada hoy en la capital
uruguaya, tras dos días de debates que tuvieron como eje
central el fenómeno de las migraciones.
Los gobiernos de los 22 países iberoamericanos firmaron
la "Declaración de Montevideo", el "Compromiso
sobre Migraciones y Desarrollo", además de una Carta
Cultural y una docena de declaraciones especiales sobre asuntos
puntuales de la comunidad.
"Como uruguayo y como iberoamericano, estoy recontento",
declaró el secretario general de la comunidad, Enrique
Iglesias, sobre los resultados de esta cumbre.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, recogió el testigo,
como organizadora de la cita del año próximo, mientras
que el mexicano Vicente Fox y el ecuatoriano Alfredo Palacio se
despidieron.
Palacio, como ha hecho en otros foros internacionales, instó
en su despedida a los países iberoamericanos a ampliar
las inversiones en ciencia y tecnología, que según
sostiene, son "las llaves de las puertas del futuro".
Fox dijo adiós "agradecido y orgulloso" por,
según declaró, la oportunidad de participar en la
construcción "de una comunidad que será fuerte
y exitosa" en el futuro.
"Ha sido un honor caminar con ustedes, trabajando por una
Iberoamérica unida y fuerte, capaz de ser parte de la globalización
y construcción de un mundo mejor para nuestros ciudadanos",
dijo Fox
en su última intervención en una plenaria iberoamericana.
La presidenta chilena, al momento de asumir la responsabilidad
de organizar la próxima cumbre, en noviembre del 2007,
reiteró que el asunto central el año próximo
será la "cohesión social", que consideró
"fundamental" para Iberoamérica, porque América
Latina "es una de las regiones más desiguales del
mundo".
El anfitrión Tabaré Vázquez, al momento de
clausurar el encuentro de Montevideo, citó un cuento de
Juan Rulfo sobre la miseria y dijo que en esta cumbre se ha ratificado
que la pobreza "puede y debe ser eliminada" de la región.
Valoró que la comunidad iberoamericana haya introducido
el tema de las migraciones en la agenda internacional y recordó
que "quien se va de un país en esas condiciones no
lo hace ni por deporte ni por aventura".
En sus palabras de clausura, confesó: "Llegó
el momento de cerrar esta cumbre y la verdad es que no me resulta
fácil hacerlo. Ha sido tan grato compartir estas jornadas,
que sinceramente me cuesta esta despedida", dijo el mandatario
uruguayo. EFE