"Hemos
estado recibiendo reportes de anomalías en el proceso electoral,
incluyendo la apertura tardía de las juntas receptoras
de votos, la lentitud del proceso de votar y el cierre prematuro
de algunos juntas receptoras de votos", señaló
en una declaración la delegación que envió
el presidente George W. Bush.
"Por
lo tanto, no estamos en una posición, en este momento,
de hacer un juicio general sobre la imparcialidad y transparencia
del proceso, al cual le faltan muchos pasos aún para terminar",
advirtió la misión a través de un comunicado
enviado a los medios de comunicación.
La
delegación estadounidense, integrada por el ex senador
por Luisiana Bennett Johnston, el ex legislador por Nueva York
Bill Paxon, y el embajador de EEUU en Managua Paul Trivelli, instó
por tanto a "a todos los involucrados a que no saquen conclusiones
hasta que el proceso se haya completado".
Según
informes de observadores internacionales y nacionales, los centros
de votación se instalaron con pequeños retrasos,
entre las 07:00 y 08:00 hora local (13:00 y 14:00 GMT) y en una
minoría se abrieron un poco más tarde.
Los
observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA),
el Centro Carter y la Unión Europea también calificaron
el proceso durante la jornada de votación como "lento".
Mientras,
la televisión local ha mostrado imágenes de desórdenes
en los centros de votación, donde acudieron ciudadanos
a ejercer el sufragio y no lo pudieron hacer porque las autoridades
cerraron las mesas de votación a las 18:00 hora local (0:00
GMT).
En
otros centros de votación se continúa votando, según
reportes de medios de prensa.
El
Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua había instruido
a sus miembros a cerrar las juntas receptoras de votos cuando
no hubiese personas esperando para ejercer su derecho al sufragio.
La
delegación estadounidense también destacó
que "han observado una alta concurrencia de electores y el
loable y paciente compromiso de los nicaragüenses con el
proceso democrático".
"Hemos
observado la elección en muchas juntas receptoras de votos
y hemos hablado extensamente con otras misiones de observadores
y de representantes de la sociedad civil, también hemos
tomado nota de las declaraciones de otros grupos de observación",
agregó.
Un
total de 3.665.141 nicaragüenses estaban convocados a las
urnas par elegir presidente y vicepresidente de la República,
además de 90 diputados del Parlamento nacional y 20 para
el Parlamento Centroamericano (Parlacen).
Según
la ley electoral nicaragüense, para proclamarse presidente
en la primera ronda el candidato vencedor necesita obtener el
40 por ciento de los votos válidos o el 35 por ciento con
una ventaja de cinco puntos porcentuales sobre el segundo aspirante
más votado. EFE