Demócratas recuperan
control de la Cámara Baja

   

08 de noviembre de 2006

Washington - La oposición demócrata en Estados Unidos celebra hoy su triunfo en la Cámara Baja, donde gracias a estas elecciones legislativas recupera el control tras doce años de mandato republicano, mientras que el dominio en el Senado depende de dos escaños.


El resultado del asiento del Senado por Montana no se conocerá por lo menos hasta las 12:00 GMT por problemas en las máquinas de recuento de un distrito y en Virginia sólo se sabrá una vez que se contabilicen los votos por correo, que se abrirán a lo largo del miércoles.

Los demócratas lideran el recuento en ambos casos por un estrecho margen.

"Es una gran victoria para el pueblo americano, que encargó a los demócratas un nuevo rumbo", dijo a sus simpatizantes esta madrugada una sonriente Nancy Pelosi, la líder de los demócratas en la Cámara de Representantes.

Pelosi será la nueva presidenta de esta institución, la primera mujer en ocupar ese cargo, que la pondrá como "número dos" en la línea de sucesión presidencial, tras el vicepresidente, Dick Cheney.

Los demócratas tenían una buena razón para sentirse satisfechos. Aunque el recuento continúa, en la Cámara de Representantes han arrebatado a los republicanos unos 30 escaños, cuando necesitaban quitarles un mínimo de quince para hacerse con su control, que perdieron en 1994.

Aunque en esa Cámara se renuevan sus 435 escaños, la mayoría de sus titulares gozaba de una cómoda ventaja y sólo unos 35 de esos asientos se consideraba verdaderamente en disputa, por lo que el resultado ha superado las expectativas de los propios demócratas, según confesó el presidente del Comité Nacional Demócrata, Howard Dean.

Los demócratas están a las puertas también de lograr la mayoría en el Senado, donde se renovaban 33 de los 100 escaños. De ellos, como en la Cámara Baja, tan sólo nueve se consideraban en disputa de verdad.

Los demócratas necesitan arrebatarles seis a los republicanos y mantener todos los propios para lograr el dominio de la Cámara Alta.

Cuatro cayeron en su regazo: Rhode Island, Pensilvania, Ohio y Misuri. En todos ellos perdieron republicanos que se presentaban a la reelección y en el caso de Pensilvania fue derrotado Rick Santorum, el tercer senador con más poder de su partido en la Cámara Alta.

Todo depende ahora del resultado en Virginia y Montana. En Virginia, a falta de escrutarse tan sólo un 0,2 por ciento del voto, el demócrata Jim Webb sacaba una ventaja de unas 8.000 papeletas al republicano George Allen.

Si ese margen se mantiene, Allen tendría derecho a pedir un recuento de los votos.

En Montana, el demócrata Jon Tester ganaba al republicano Conrad Burns por unos 3.000 votos con el 83 por ciento escrutado.

Al mismo tiempo, los demócratas lograron mantener dos escaños en el Senado que estaban en la cuerda floja.

Bob Menéndez volverá a representar a Nueva Jersey, mientras que en Maryland los demócratas conservaron para su partido el escaño que dejaba vacante Paul Sarbanes, que se jubilaba.

Otros destacados senadores fueron reelegidos sin problemas, como la demócrata Hillary Clinton o Joe Lieberman, ex candidato demócrata a la vicepresidencia que optó por presentarse como independiente tras perder en las primarias de su partido en julio pasado.

Las legislativas de este martes elegían también 36 de los 50 gobernadores del país.

Los demócratas arrebataron a sus contrincantes los máximos cargos de Nueva York, Massachusetts, Colorado, Arkansas, Ohio y Maryland. Con estas victorias, controlarán el gobierno de al menos 28 estados, es decir, la mayoría del país, por primera vez desde 1994.

En cambio, mantuvo su puesto el republicano Arnold Schwarzenegger, como auguraban las encuestas.

Ante los malos resultados, los republicanos han optado por mantenerse en un segundo plano y no hacer apenas declaraciones.

La Casa Blanca admitió que el presidente George W. Bush se encuentra "decepcionado" por los resultados.

Bush planea ofrecer a las 18.00 GMT una rueda de prensa para pasar revista a las implicaciones de estos resultados, que los analistas interpretan como un voto de castigo del electorado al presidente y a su política en Irak.

En estos comicios se aprobó también una serie de propuestas estatales, como una en Arizona que convierte el inglés en idioma oficial del estado u otra en Michigan que prohíbe la llamada "acción afirmativa", una discriminación positiva para favorecer el acceso de las minorías a centros de estudio.

Dakota del Sur aprobó también una propuesta que básicamente prohíbe el aborto en el estado. EFE

 
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