El
ataque más sangriento se registró a primeras horas
de la mañana en Beit Hanún, una localidad de unos
20.000 habitantes en el norte de la franja de Gaza, donde murieron
18 personas y otras 40 resultaron heridas, por el impacto de sucesivos
bombardeos de la artillería israelí, informaron
fuentes médicas palestinas.
Entre
los fallecidos al menos 13 eran miembros de una misma familia
-ocho menores de edad y cuatro mujeres- que perdieron la vida
por el impacto de varias ráfagas de artillería que
alcanzaron edificios de la localidad.
Además,
un miliciano resultó muerto en las proximidades del campo
de refugiados de Yabalia, también en el norte de Gaza,
por disparos de soldados israelíes, indicaron fuentes de
seguridad palestinas.
Jaled
Radi, portavoz del Ministerio de Sanidad palestino, dijo que las
víctimas mortales de Beit Hanún eran todas civiles
y que al menos otras cuarenta personas resultaron heridas en los
bombardeos. Numerosos heridos están graves y hospitalizados
en cuatro centros médicos de la franja de Gaza.
En
el norte de Cisjordania cinco palestinos, de los cuales cuatro
eran milicianos del brazo armado de Al Fatah y el quinto un civil,
fueron abatidos por una unidad especial del Ejército israelí.
El
suceso ocurrió de madrugada en la aldea de Yamún,
próxima a Jenín, en una acción que ha sido
confirmada por Ejército israelí, que además
dijo haber confiscado armamento y munición en la zona del
suceso.
El
presidente palestino, Mahmud Abás, ha calificado la ofensiva
de "masacre" y pedido al Consejo de Seguridad de la
ONU que intervenga de forma urgente para frenar las agresiones
israelíes.
También
ha declarado tres días de luto oficial por lo ocurrido
hoy en los territorios palestinos y afirmado que "si Israel
está interesado en alcanzar la paz y la seguridad debe
cesar de derramar la sangre palestina".
El
primer ministro y líder de Hamás, Ismail Haniye,
anunció, tras una reunión de emergencia con su gabinete
de ministros, que el diálogo para la formación del
gobierno de unidad nacional quedaba interrumpido y que su Ejecutivo
trabajará en coordinación con la Presidencia para
socorrer a las víctimas de Beit Hanún.
El
portavoz el Gobierno de Hamás, Ghazi Hamad, abogó
por que Israel "sea borrado de la faz de la tierra"
y acusó al Ejecutivo de ese país de estar constituido
por una "banda de criminales"
Otro
dirigente del grupo islámico, Nizar Riyan, advirtió
de que Hamás "debe reanudar los ataques suicidas y
los secuestros de soldados israelíes en respuesta a los
crímenes de Israel" y que "todas las opciones
quedan abiertas y son legítimas para responder a estos
crímenes".
Poco
después de que trascendiera el elevado número de
víctimas civiles en Beit Hanún, el ministro israelí
de Defensa, Amir Peretz, ordenó la suspensión de
los disparos de artillería contra la franja de Gaza y la
apertura de una investigación sobre lo ocurrido.
El
Ejército israelí confirmó haber llevado a
cabo un ataque esta mañana con artillería contra
un punto del norte de Gaza, desde el que las milicias suelen lanzar
cohetes contra la ciudad israelí de Ashkelón.
El
fuego tuvo como blanco una zona situada a un kilómetro
de Beit Hanún y de las casas que hoy resultaron atacadas,
según un informe preliminar del Ejército israelí.
De
momento se ignora si el ataque de esta mañana se debió
a un fallo técnico o humano, según distintos medios
de comunicación israelíes.
El
primer ministro israelí, Ehud Olmert, la ministra de Asuntos
Exteriores, Tzipi Livni, y el de Defensa, Amir Peretz, han lamentado
lo ocurrido hoy.
La
jefa de la diplomacia aseguró que "Israel no tiene
intención de dañar a inocentes y...sólo actúa
en defensa de sus ciudadanos".
"Desafortunadamente,
durante los combates a veces de producen incidentes tristes como
el de esta mañana", añadió Livni.
El
Gobierno israelí ha ofrecido ayuda humanitaria y médica
para atender a los heridos y víctimas de Beit Hanún.
El
Ejército israelí había anunciado ayer que
concluía la operación "Nubes de Otoño",
que comenzó hace una semana en torno precisamente a Beit
Hanún, localidad que quedó completamente cercada
y donde murieron hasta ayer más de 60 palestinos.
Fuentes
gubernamentales israelíes han señalado, no obstante,
que el Ejército continuará su ofensiva en la franja
de Gaza para impedir los lanzamientos de cohetes contra Israel.
EFE