Diez
Ripollés, que fue uno de los expositores en el Congreso
Internacional "Violencia, Delincuencia y Política
Criminal" que concluye hoy en Santiago, dijo que al contrario
de lo que se puede pensar, no son los países pobres quienes
sufren el mayor número de delitos.
"Los
países más pobres no tienen mucha delincuencia porque
hay un fuerte control social, mientras que en los países
en vías de desarrollo que acentúan la desigualdad
social y donde el contraste económico es grande, ahí
se concentran, a mi juicio, los niveles más altos",
aseguró el especialista en derecho penal.
Advirtió
que no hay que estigmatizar a los países pobres, porque
en el mundo, especialmente en los países desarrollados,
hay un tipo de delincuencia de cuello blanco que tiene un potencial
agresivo tremendo.
"Por
ejemplo, ahora en España existe una corrupción urbanística
con un fuerte potencial agresivo: del territorio, del medioambiente,
del precio de las viviendas. Son delincuentes a los que en muchos
casos se les persigue dificultosamente y que causan mucho más
daño que un montón de rateros actuando sin parar",
señaló.
Es
cierto, dijo, que la delincuencia está conectada a carencias
económicas y carencias de otros tipos "pero debemos
ser cuidadosos en la calificación del delito, porque son
fenómeno distintos a los de un país desarrollado".
"En
EEUU, al contrario de lo que se puede pensar, hay dos millones
de presos y cuatro millones más de personas que están
ligadas al sistema carcelario ya sea a través de libertades
condicionadas o sistemas de vigilancia, porcentaje que no se da
en Canadá, por ejemplo", subrayó Diez Ripollés.
El
experto español también afirmó que hay tener
cuidado con los efectos que causan a veces las informaciones que
traen los medios de comunicación, pues se crean "sentimientos
de inseguridad" que no reflejan necesariamente la realidad.
"No
podemos vivir intimidados ante la presión mediática
o la presión política y renunciar a principios fundamentales.
El editorial del diario no puede influir en toda una sociedad.
Hay que ser rigurosos en las estadísticas", subrayó.
El
Congreso en Santiago, cuyo propósito es analizar el uso
racional del derecho penal y cómo afrontar el impacto que
ciertos delitos producen en la opinión pública,
fue auspiciado por la Agencia Española de Cooperación
Internacional.
La
reunión, que congregó a expertos internacionales
y nacionales de las ciencias penales y la criminología,
se celebró en momentos en que Chile se apresta a iniciar
la discusión de un nuevo Código Penal, ya que el
actual está vigente desde 1874. EFE