Washington
- El BID contempla condonar sólo parcialmente la deuda
de Honduras, Nicaragua, Bolivia, Haití y Guayana, los países
más pobres de América, según revela un documento
interno al que ha tenido acceso Efe.
Por primera vez, la administración del
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sugirió que a
esos cinco países se les perdone menos deuda que lo considerado
anteriormente.
La propuesta, que se abordará en una reunión
el próximo viernes, presenta dos alternativas: que se les
condonen préstamos por un valor de unos 2.100 millones
de dólares o por 1.600 millones.
Ambas cifras están lejos de los 3.500 millones
de los que hablaba el proyecto anterior, pero el documento argumenta
que el alivio pleno de la deuda tendría un "enorme
costo" para la institución.
La propuesta fue elaborada bajo la dirección
de la presidencia del Comité de la Asamblea de Gobernadores
del organismo, que está en manos de Brasil actualmente,
"y concuerda con los puntos de vista de la administración
del BID", según dice en su introducción.
La principal oposición al plan de perdón
de deuda viene de Brasil y México, que temen que el uso
de recursos del Banco para ese propósito le obligue a elevar
las tasas de interés de los préstamos que otorga
al resto de América Latina para el combate a la pobreza.
Es una posición que tiene adeptos en la
gerencia de la institución, que consideran injusto que
se beneficie a los pobres de Nicaragua, por ejemplo, con los recursos
derivados de la condonación de la deuda, pero se perjudique
a los de El Salvador al elevar el costo de los proyectos en ese
país.
En cambio, los cinco países más
pobres del continente ven la nueva propuesta con preocupación.
"El documento actual reduce los términos de la discusión
que se habían propuesto anteriormente", destacó
un alto funcionario de uno de esos gobiernos, quien no quiso ser
identificado.
Esas naciones pretenden convencer a los otros
miembros del BID de que rechacen esa propuesta en la reunión
del viernes y vuelvan al proyecto original, que cuenta con el
apoyo de EEUU.
"Financieramente el Banco está muy
sólido. El Banco tiene capacidad de hacerlo, al final es
una decisión política", señaló
la fuente.
Organizaciones no gubernamentales que promueven
el perdón de la deuda también respaldan a esos gobiernos.
"Hay reservas de capital en el BID que pueden financiar fácilmente
la cancelación", dijo Debayani Kar, de la asociación
"Jubilee USA".
Sin embargo, ese capital pertenece a sus países
miembros, pues el BID funciona como una especie de cooperativa,
y perdonar la deuda a los más pobres supone una pérdida
para el resto.
El nuevo estudio del Banco propone olvidarse de
los préstamos otorgados a los cinco países que se
habían desembolsado totalmente a finales de 2003, que ascienden
a 2.189 millones de dólares.
Eso
significaría una condonación de 716 millones de
dólares para Honduras, de 517 millones para Nicaragua,
de 382 millones para Bolivia, de 326 millones para Haití
y de 248 millones para Guayana.
Sin
embargo, esos países seguirían debiendo al
BID 1.623 millones de dólares, según datos
de diciembre de 2005.
Una
alternativa planteada por el documento es sacar de los libros
de cuentas del BID los créditos otorgados sólo
hasta finales de 2001, por un valor total de 1.627 millones
de dólares, lo que dejaría a esos países
con una factura de 2.184 millones.
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En
cambio, la propuesta original era perdonarles 3.500 millones de
dólares, con lo que les quedarían obligaciones por
tan sólo 312 millones, según datos de diciembre
de 2005.
La idea de la condonación surgió
en el grupo de los ocho países más industrializados
(G-8), que aportaron fondos para que el Banco Mundial y el Fondo
de Desarrollo Africano perdonaran la deuda a los países
más pobres, incluidos Nicaragua, Honduras, Guayana y Bolivia.
El Fondo Monetario Internacional (FMI), por su
parte, usó recursos propios para perdonar lo que le debían
esas naciones.
La fuente gubernamental afirmó que EEUU
ha prometido en privado hacer una aportación extraordinaria
para cubrir parte del agujero que dejaría la condonación
de la deuda del BID, lo que no ha sido confirmado por el gobierno
de Washington.
El
funcionario espera que ese compromiso acalle las objeciones en
el seno del Banco. EFE