Según
informes que publican hoy medios locales, ayer ingresó
al país el grupo procedente de diversas comunidades del
departamento fronterizo de Choluteca, y se espera que dentro de
una semana otro grupo de 350 nicaragüenses sea recibido para
trabajar en labores correspondientes a la zafra 2006-2007.
Un
representante del grupo de braceros, Francisco Varela, dijo que
"lo que allá (en Honduras) se gana en tres días,
acá en El Salvador se gana en medio día".
El
campesino justificó al rotativo La Prensa Gráfica
que en El Salvador "nos pagan en dólares, Por eso
todos quieren venir a trabajar a las fincas de caña. Además,
nos tratan bien y recibimos comida y medicina".
Según
los informes, la Dirección General de Migración
ha permitido, como en años anteriores, la importación
de mano de obra extranjera luego de un acuerdo con los ingenios
azucareros, quienes han debido justificar que en el país
no hay mano de obra suficiente para las labores.
La
asistente de la Unidad de Migración y Extranjería,
Rina Arriaza, detalló al mismo medio, que "las empresas
azucareras se han hecho cargo de realizar todos los trámites
convenientes para emplear a estas personas. Por eso se les ha
extendido una residencia temporal de trabajo por un periodo de
seis meses".
Según
el matutino El Diario de Hoy, las autoridades migratorias salvadoreñas
han recibido un total de 800 solicitudes de trabajo para realizar
exclusivamente labores correspondientes a la cosecha de caña
de azúcar.
Especifica
que, de momento, no se tienen solicitudes para que otros extranjeros
trabajen en la cosecha de café.
El
grupo de hondureños ingresó al país por la
frontera El Amatillo, en el departamento oriental de La Unión
y han tenido que firmar, al igual que la empresa que los contrata,
"cartas juradas" en las que se comprometen a regresar
a su país luego de terminar el periodo que se les ha concedido
para trabajar en El Salvador.
Los
hondureños permanecerán trabajando en varias fincas
del municipio de Armenia propiedad de la empresa Central Azucarera,
en el departamento occidental de Sonsonate.
Mientras
que el grupo que podría ingresar próximamente trabajará
en el ingenio Chaparrastique, ubicado en el departamento oriental
de San Miguel.
La
Ley de Integración Monetaria, que permitió en el
2001 la libre circulación del dólar estadounidense,
ha convertido a El Salvador en un destino atractivo para otros
centroamericanos que ven en las cortas de café o en la
cosecha de caña de azúcar una oportunidad para obtener
mayores ingresos y paliar la difícil situación económica
que afrontan los países de la región. EFE