El
viernes pasado fue encontrado muerto Misael Tamayo Hernández,
editor y director del periódico "Despertar de la Costa",
en un motel de la turística ciudad de Zihuatanejo, de Guerrero,
en la región del Pacífico mexicano.
El
periodista estaba desnudo, las manos atadas en la espalda y con
dos impactos de bala en el antebrazo y otro en la mano derecha.
Los informes forenses indican que falleció por un paro
cardíaco, según un comunicado de la SIP, con sede
en Miami (Florida).
"Exhortamos
a las autoridades locales a realizar una investigación
exhaustiva y expedita para conocer y esclarecer efectivamente
todas las aristas vinculadas a este trágico crimen",
dijo Gonzalo Marroquín, presidente de la Comisión
de Libertad de Prensa e Información de la SIP.
Según
colegas, Tamayo Hernández había recibido amenazas
de muerte tras la publicación en el diario de noticias
relacionadas "al crimen organizado y la corrupción
del gobierno local".
De
acuerdo con sus familiares, el periodista había salido
de su domicilio el jueves por la mañana para encontrarse
con Reinaldo Ríos de los Santos, administrador de una empresa
de autobuses, quien no ha podido ser localizado por las autoridades.
Ríos
de los Santos fue comandante de la Policía Investigadora
Ministerial Judicial del estado.
"Dadas
las características de este crimen creemos que es oportuno
que en este caso se involucre la Fiscalía Especial para
la Atención a Delitos cometidos contra Periodistas de la
Procuraduría General de la República", agregó
Marroquín, director del diario "Prensa Libre"
de Guatemala.
El
informe sobre México, presentado durante la asamblea general
de la SIP a principios de octubre de este año, consignó
que "el crimen organizado sigue reclamando vidas y conciencias
entre el gremio periodístico".
"El
narcotráfico representa el mayor desafío para la
vigencia del estado de derecho. En lo que va del año se
han registrado 1.600 ejecuciones ligadas al crimen organizado
con niveles de brutalidad nunca vistos en el país",
se indicó en el informe.
En
el 2006 han sido asesinados en México los periodistas Jaime
Arturo Olvera Bravo (Michoacán, 9 de marzo), Ramiro Téllez
Contreras (Tamaulipas, 10 de marzo), Enrique Perea Quintanilla
(Chihuahua, 9 de agosto) y Bradley Ronald Hill (Oaxaca. 27 de
octubre), de acuerdo con la SIP.
Mientras
tanto, continúan desaparecidos Rafael Ortiz Martínez,
desde el pasado 8 de julio, y Alfredo Jiménez Mota, desde
el 2 de abril de 2005. EFE