El foro, que es patrocinado por el Tribunal Latinoamericano del
Agua (TLA), tiene como objetivo "abordar la sustentabilidad
de los sistemas hídricos en Honduras, a partir de los diferentes
problemas que puedan afectar los cuerpos hídricos del país".
La
jornada de dos días de trabajo fue inaugurada por el presidente
del TLA, Javier Bogantes, quien explicó los objetivos y
trabajo del Tribunal en el continente americano.
Dijo
que el TLA "es un tribunal de conciencia, y aunque sus resoluciones
no son vinculantes para las partes involucradas, se convierten
en una base técnica científica para la resolución
de los conflictos relacionados con el agua en la región".
En
una exposición, el miembro de la Comisión científico-técnica
del TLA, Ricardo Valverde, reveló que al menos un millón,
de los siete millones de hondureños, no tienen acceso a
agua de calidad potable.
Expresó
además que la falta de acceso a agua potable afecta a la
población más vulnerable de este país centroamericano,
la que en su mayoría reside en la zona rural.
Dijo
que esta situación se da a pesar de que Honduras es uno
de los países con disponibilidad de agua considerada como
alta en la región centroamericana.
En
su análisis de la situación del agua en Honduras,
Valverde señaló que una de las principales causas
de destrucción de las fuentes de agua en el país,
es, a su vez, la destrucción anual de al menos 80.000 hectáreas
de bosque.
"Honduras
en la década de los años 80 y 90 (del siglo pasado)
presentó una de las tasas de deforestación más
elevada de América Central (...), lo que implica pérdida
de suelos y la afectación a las cuencas", apuntó.
Valverde
dijo que, en su opinión, "este es un aspecto que debe
tratarse con la mayor urgencia posible".
En
su análisis, Valverde también llamó la atención
sobre la situación actual de importantes cuencas hidrográficas,
como la del río Choluteca, que es parte de la vertiente
del Pacifico en Honduras.
Dijo
que esta cuenca, "convertida en un vertedero de cielo abierto,
ya cuenta con parámetros de sedimentación y de contaminación
fecal elevadísimos, que es un río biológicamente
muerto".EFE