La
reunión, que durará dos días, es auspiciada
por la Fundación Arias, de Costa Rica, y la Fundación
de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), de
El Salvador.
Luis Alberto Cordero, director de la Fundación
Arias, dijo en el acto de inauguración que los funcionarios
de los cinco países buscan intercambiar experiencias y
conocimientos sobre un problema que afecta a todas las sociedades
centroamericanas.
"Me parece que hemos recorrido un camino
importante", dijo Cordero, al informar de que se han realizado
reuniones en años anteriores en Honduras, Nicaragua y Panamá
y "vamos a convocar a reuniones en Guatemala y Belice, luego
en México y el Caribe en un esfuerzo que demanda romper
nuestras fronteras", anotó.
Cordero no proporcionó cifras sobre la
cantidad de armas que son traficadas en la región en un
tiempo determinado, pero afirmó que "América
Latina no sólo es la región más desigual
del mundo entero, sino una de las regiones más peligrosas
del mundo".
Señaló que en "al menos dos
países centroamericanos se duplican y en uno de ellos podría
llegar a triplicar el promedio mundial de tasa de homicidios por
cada 100.000 habitantes".
En el caso de El Salvador es considerado como
uno de los países más violentos de América
Latina, con un promedio de entre 10 y 12 homicidios por día,
de los cuales un 80 por ciento se comete con armas de fuego.
Cordero dijo que "este es un esfuerzo que
demanda romper nuestras fronteras centroamericanas para ir a las
causas profundas de una crisis que pone en juego el respeto, la
confianza y la credibilidad de las instituciones democráticas".
Señaló que las instituciones "se
ven desbordadas por una criminalidad galopante, con muchos más
recursos que los que tienen nuestros propios estados".
Según el director de la Fundación
Arias, el problema de la violencia en el istmo centroamericanos
está relacionado "con nuestra propia cultura y las
condiciones de nuestro desarrollo y, además, con muchas
amenazas que se ciernen sobre nuestras sociedades, sobre nuestras
familias, sobre nuestros ciudadanos", que no especificó.
El comisionado Douglas Omar García, de
la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador, dijo que
el tráfico de armas es un asunto fundamental para resolver
en la región y que en El Salvador "no podemos esconder
realidades que pasan en el país y que afectan a roda la
sociedad".
Señaló que hablar de tráfico
de armas es hablar de homicidios, asaltos, robos, lesiones y otros
delitos, así como "de pandillas que es un tema bien
puntual en la sociedad salvadoreña y afecta al total de
la población".
María Silvia Guillén, directora
de FESPAD, dijo que en la reunión "se trata de poner
sobre la mesa un tema fundamental para el país que es el
tráfico de armas en la región centroamericana, el
cual por su gravedad obliga a adoptar medidas urgentes".
La reunión concluirá mañana
con la presentación de la investigación "La
cara de la violencia urbana en Centroamérica".
EFE