"A
pesar de los fascinantes anuncios, no se ha tomado ninguna acción
y las autoridades parecen estar confundiendo instalaciones materiales
con libertad de prensa", añadió.
El
pasado miércoles en Hong Kong, Wang Wei, vicepresidente
ejecutivo del comité organizador de eventos volvió
a repetir que se permitirá a los periodistas extranjeros
informar libremente y "que no será un problema, siempre
y cuando las personas estén dispuestas a ser entrevistadas".
Sin
embargo, a RSF no le parece suficiente y considera que "sería
inaceptable que muchas restricciones sobre el trabajo de los periodistas
extranjeros y el libre flujo de información se levantasen
pocos días antes de los Juegos".
"Lo
que se necesita", continúa el comunicado, "son
cambios en la forma en que el Gobierno y el Partido consideran
las noticias. Es más, tememos que la prensa liberal y disidente
de China sea acosada por las autoridades antes, durante y después
de los Juegos".
Efe
se puso hoy en contacto con el Comité Organizador de Pekín
2008 (BOCOG) para recoger reacciones al comunicado de RSF. El
BOCOG señaló al Consejo de Estado como la institución
adecuada para contestar, la cual no ha dado respuesta hasta ahora.
RSF
recuerda que Pekín prometió que los periodistas
acreditados no necesitarán visado, no tendrán que
pagar impuestos por el equipaje, disfrutarán de modernos
centros de prensa y licencias temporales de conducir y que los
Juegos se emitirán en riguroso directo, sin el pequeño
retraso que suele imponer China.
Desde
que se produjeron estas promesas, "dos periodistas que trabajan
para dos medios extranjeros (Zhao Yan del "The New York Times"
y Ching Cheong del "Straits Times" de Singapur) han
sido encarcelados por investigar asuntos delicados", añade
el comunicado.
La
ONG asegura que el Comité Olímpico Internacional
y su presidente, el belga Jacques Rogge, se han limitado a hacer
tímidas referencias a la situación de los derechos
humanos en China, sin ir más allá que expresar su
deseo de que se asegure el acceso libre a los periodistas acreditados.
Pekín
recibió un decálogo de lo que RSF considera pasos
cruciales, entre ellos levantar la censura en internet, poner
en libertad a los periodistas e internautas detenidos por ejercer
su derecho a la libertad de información o acabar con las
interferencias a emisoras de radio extranjeras como Radio Free
Asia.
Desde
que Pekín recibió la antorcha olímpica en
2004 hasta hoy, según RSF, que se basa en cifras del Club
de Corresponsales Extranjeros de China, se han producido 72 incidentes
con periodistas involucrados. EFE