"Señor
presidente (Oscar Berger), creo que los jóvenes le están
diciendo algo: Si ya se redujo a la mitad (el Ejército),
ahora se puede librar de el", anotó la laureada, que
fue aplaudida por los jóvenes al escuchar estas palabras.
La
Nobel de la Paz de 1976 manifestó a los jóvenes
que los brazos son para abrazar y no para matar y lamentó
que en el mundo se escoge la construcción de armas en lugar
de cultivar alimentos.
En
la actividad, encabeza por el presidente de Guatemala, Oscar Berger,
también participaron los Nobel de 1992, Rigoberta Menchú,
de 1997, Jody Williams y de 1987, el presidente de Costa Rica,
Oscar Arias.
El
presidente costarricense dijo a los jóvenes aún
cuando en Centroamérica se han dejado de sufrir los dolores
de una triste guerra civil, ésta ha sido sustituida por
una guerra de pandillas.
"No
tenemos ejércitos pero tenemos maras y estamos inundados
de armas pequeñas. La violencia no puede eliminarse con
la violencia porque aumenta el odio y profundiza la oscuridad",
apuntó.
Arias
dijo que los jóvenes que decidan si están con el
grupo de la paz o con el de la violencia.
El
Nobel de 1987 dijo en declaraciones a periodistas que le parecía
importante que las nuevas generaciones guatemaltecas tengan derecho
a vivir en una patria ausente de violencia y de guerra.
"Ojalá
que ese espíritu de mayor tolerancia entre el pueblo de
Guatemala sea el que prive en adelante porque fue la ausencia
de democracia y las enormes injusticias sociales las que llevaron
a algunos guatemaltecos a tomar las armas", subrayó.
Arias
recordó que fueron los Acuerdos de Paz de Esquipulas de
1987 los que llevaron a silenciar las armas en Nicaragua, El Salvador
y Guatemala.
Mientras,
la activista indígena guatemalteca, Rigoberta Menchú,
dijo estar emocionada por el encuentro porque los jóvenes
tienen la posibilidad de tener una misión de paz sin tener
que estar en guerra ni ser refugiado.
Guatemala
puso fin a su conflicto armado el 29 de diciembre de 1996, y el
encuentro de los premios Nobel de la Paz forma parte de la actividades
del décimo aniversario de la firma de la paz.
Menchú
anunció que 1.500 jóvenes guatemaltecos serán
declarados como "Embajadores de los Acuerdos de Paz Firme
y Duradera".
La
Nobel de 1997, la estadounidense Jody Williams, reiteró
que sin justicia social, económica, cultural e igualdad,
no puede haber paz.
El
presidente de Guatemala ratificó en su discurso la voluntad
de su gobierno de alcanzar una Guatemala con desarrollo sostenible
y con respeto a los valores éticos y agradeció la
presencia de los laureados. EFE.