La
medida tiene como objetivo frenar el creciente delito de robo
de teléfonos móviles y la muerte de personas por
esta causa, dijo a los periodistas el presidente de la CONATEL
, Rassel Tomé.
El funcionario informó de que para hacer frente a este
delito cuentan con equipo especial, que facilitará esta
tarea.
Con ese equipo, añadió, "se podrá verificar
que ninguno de los dos operadores de telefonía móvil
en el país, las compañías Tigo y Claro, ni
otros negocios, puedan conectar los aparatos robados".
Consideró que con esta medida la acción delictiva
del robó de teléfonos móviles "quedará
totalmente inutilizada porque esos aparatos no podrán ser
comercializados, no se podrán re conectar".
"Nosotros
estaremos verificando que ninguna de las dos empresas conecten
los aparatos robados, CONATEL va a ser el administrador de esta
base de datos, es decir que estamos creando una lista negra, una
lista de teléfonos que queda totalmente inutilizados",
sostuvo.
Tomé pidió a la ciudadanía apoyar esta decisión
denunciando a las compañías operadoras y las autoridades
correspondientes, el robo de estos aparatos.
Según las autoridades, más de 50 personas han sido
asesinadas en Honduras en el presente año por oponerse
al robo de sus teléfonos móviles.
En Honduras hay 1,7 millones de teléfonos móviles
conectados.