Dijo
que "no descartan que el robo de estos objetos de arte sacro
estén siendo intercambiados en algunos casos por drogas
y otras sustancias prohibidas, para trasladarlas a otros países
de una mejor manera, puesto que esto facilita no tener que cargar
sumas grandes de dinero producto de las actividades ilícitas".
En una entrevista a la emisora HRN que emite desde Tegucigalpa,
dijo que las autoridades "siempre hemos tenido como un dato
preliminar que el robo de bienes de arte religioso y de las mismas
piezas arqueológicas está ligado con el crimen organizado".
"Pero ahora tenemos alguna información especifica
que nos la ha dado a conocer la propia policía y en otros
casos personas que denuncian" los casos a las autoridades,
añadió.
La fiscal del Ministerio Público indicó que estas
informaciones "están en manos de las autoridades policiales,
son datos preliminares que deben ellos a través de sus
medios de investigación, corroborar".
Según los registros oficiales, en lo que va de 2006 los
delincuentes se han robado 42 piezas religiosas de 14 centros
religiosos en diferentes regiones del país.
El último de estos casos se reportó el pasado 4
de noviembre, fecha en la cual desconocidos robaron dos pinturas
al óleo de la Virgen María de la Iglesia del sitio
turístico de Valle de Angeles, al este de Tegucigalpa.