La
boda se celebró en medio de fuertes medidas de seguridad.
Comenzó después de las seis de la tarde local (17.00
GMT) y se supo que había concluido cuando se encendieron
las numerosas antorchas colocadas en todas las almenas, techos,
ventanas, callejones y patios del castillo, que quedó iluminado
como si fuese de día.
El
encendido, según los conocedores de los entresijos de la
boda, era la señal de que Tom y Katie eran ya marido y
mujer. Después lo confirmó su representante, Arnold
Robinson.
Bracciano,
una pequeña localidad bañada por el lago del mismo
nombre, se echó a la calle para recibir a los famosos novios.
Desde primeras horas de la mañana se agolparon en la plaza
del castillo centenares de vecinos, curiosos y los 250 periodistas,
fotógrafos y cámara de televisión de medio
mundo que se desplazaron para seguir el enlace.
Sin
embargo, lo único que pudieron ver fue la llegada de los
invitados en lujosos coches negros y lo que se podía ver
del interior del castillo desde los balcones de las casas cercanas.
Esos
balcones fueron alquilados hasta por 2.500 euros. Y es que sus
dueños vieron que era la ocasión para ganar un dinerillo,
al igual que el ferretero del pueblo, que vendió todas
las escaleras que tenía a los fotógrafos, necesarias
para lograr desde lo alto una foto, que de momento no se tienen.
De
la pareja, la primera en llegar a Bracciano fue Katie Holmes,
que lo hizo con la hija de ambos, Suri. A media tarde llegó
al castillo Toma Cruise.
Entre
medias llegaron caras famosas de Hollywood y del mundo de la música,
como Will Smith y esposa; Brooke Shields y su marido, Jim Carrey,
Jennifer López y su esposo Marc Anthony, Halli Berry, la
cantante Kyllie Minogue, la esposa del jugador del Real Madrid
David Beckham, Victoria, y muchos más.
A
la boda, que según los medios italianos costó 2,5
millones de euros, asistieron 250 invitados.
Los
italianos fueron escasos. Acudió el alcalde de Roma, Walter
Veltroni, el ex comunista Walter Veltroni con su mujer e hijas;
Giorgio Armani, el modista que ha confeccionado los trajes de
novios de los contrayentes, de la niña y de numerosos invitados;
María Pace Odescalchi, la princesa dueña del castillo,
y el cantante Andrea Bocelli.
Aunque
en un principio se dijo que el cantante ciego cantaría
el "Ave María", Bocelli lo desmintió,
asegurando que él es católico, el "Ave María"
está ligado al cristianismo y no le parecía correcto
cantarlo en otro rito, como es la Cienciología.
Bocelli
si aseguró que cantaría al final en honor de la
pareja.
La
ceremonia se celebró en la Sala de Armas, adornada con
flores blancas y rojas y duró un cuarto de hora, según
los medios locales.
Según
esos medios, jóvenes del pueblo o de la nobleza -en ese
punto no se pusieron de acuerdo- vestidos con trajes de época
escoltaron a Katie Holmes hasta el lugar donde pronunció
el fatídico "sí".
Si
Tom Cruise siguió, como así parece, al pie
de la letra el ritual de la iglesia de la Cienciológia
para estos eventos, entregó a Katie una sartén,
un peine y tal vez un gato.
Y
es que el ritual dice, según los conocedores: "Hombre
(como se llama al novio) las muchachas (como se llama a
la novia) necesitan vestidos y comida, serenidad y cosas
simples como una sartén, un peine o un gato. Pueden
ser caprichos, pero necesarios".
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A
Katie le bastó declararle su cariño.
Concluida
la boda, el nuevo matrimonio y sus invitados se dirigieron a otra
gran sala del castillo donde se ofreció una cena "por
todo lo alto", preparada por uno los mejores restaurantes
de Turín.
La
boda concluirá con la quema de un castillo de fuegos artificiales
y la iluminación completa del castillo, construido por
la familia en la que nació el que después sería
el papa Inocencio XI.
Aunque
la gran mayoría de los vecinos está contenta con
la elección de Bracciano por Tom Cruise para su tercera
boda, otros se mostraron enfadados por no haber podido verlo de
cerca.
En
los peores momentos del enfado, algunos recordaron que en ese
castillo está el fantasma de Isabel de Medici, asesinada
por su marido por engañarle con numerosos amantes, y que
todos los que se han casado en él han fracasado en sus
matrimonios.
Esos
fueron los casos de Tyrone Power y Linda Christian, que se casaron
allí en 1949, y el famoso cantante italiano Eros Ramazzoti
que lo hizo en 1998 con la modelo Michelle Hunziker y también
fracasó. EFE