El
izquierdista fue ovacionado en la plaza del Zócalo, abarrotada
de simpatizantes quienes, según los organizadores, rebasaron
el millón de personas.
La senadora Rosario Ibarra colocó en el
pecho de López Obrador una banda tricolor que el maestro
de ceremonias llamó "banda presidencial".
Previo a este acto, se tocó el himno nacional,
que escucharon de pie López Obrador, de 53 años,
y los doce miembros de su "gabinete alterno".
También estuvieron presentes como invitados
especiales sus hijos, Andrés Manuel y Gonzalo López;
la escritora Elena Poniatowska; el alcalde entrante de ciudad
de México, Marcelo Ebrard; y el saliente Alejandro Encinas,
y líderes de partidos mexicanos de izquierda.
"Estamos aquí congregados porque ante
el fraude del 2 de julio decidimos declarar abolido el régimen
de corrupción y privilegios, y comenzar la construcción
de una nueva República", dijo el líder izquierdista
al inicio de su discurso.
López Obrador delineó su programa
de "gobierno" que se apoyará en legisladores
del Frente Amplio Progresista (FAP), que conforman los partidos
de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo
(PT) y Convergencia, para llevar al Congreso iniciativas de ley.
El programa de 20 puntos y con tres ejes contempla
la defensa del pueblo, de la democracia y del patrimonio nacional.
López Obrador dijo que promoverá
mediante iniciativas de ley la creación de empleos, salarios
justos, subsidios para los ancianos, discapacitados y madres solteras,
además de que bajará los impuestos para los pobres.
También se pronunció contra la construcción
del muro que autorizó el gobierno de Estados Unidos en
sus frontera con México, y mandó un mensaje de solidaridad
a las organizaciones civiles del sureño estado mexicano
de Oaxaca que exigen la renuncia del gobernador Ulises Ruiz.
Afirmó que promoverá la renovación
de las instituciones públicas, el derecho a la información,
el combate a la corrupción en el poder judicial, la autonomía
sindical y los derechos de los indígenas.
Añadió
que no permitirá la privatización "en ninguna
de sus modalidades" de la industria eléctrica y el
petróleo, creará una "Comisión de la
Verdad" para investigar los procesos de rescate bancario
y carreteros; y promoverá la protección los recursos
naturales y zonas arqueológicas del país.
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López
Obrador, quien conformó su "gabinete alterno"
con personalidades de la izquierda, pretende llevar a cabo
una gira por el país para dar a conocer su programa
y denunciar al gobierno de Calderón. |
El
líder izquierdista eligió como guía espiritual
al presidente Benito Juárez, un indígena que tuvo
en el siglo XIX una presidencia itinerante contra la invasión
francesa.
La "investidura" de López Obrador
recibió fuertes críticas de analistas y detractores
políticos, quienes llamaron al acto de hoy "locura",
"ridículo" y "broma".
Pero varios dirigentes de izquierda salieron en
defensa de López Obrador, como Jesús Ortega, portavoz
del FAP, quien dijo que "la izquierda se mantendrá
dentro de la vida política, de la lucha electoral, no nos
iremos a la montaña, no nos saldremos de la lucha política
ni democrática".
Legisladores de izquierda y simpatizantes de Calderón
preparan actos para boicotear la investidura de Calderón,
programada para el 1 de diciembre en el Congreso, cuya seguridad
ha sido reforzada.
En
el Zócalo, López Obrador volvió a mandar
"al diablo a las instituciones", como lo hiciera después
de que perdió las elecciones del 2 de julio, pero esta
vez dijo que en aquel entonces debió decir "al diablo
con las ruinas de instituciones que nos quieren imponer".
EFE