En
el primer ataque, desconocidos lanzaron granadas y dispararon
con fusiles AK-47 a una oficina de policías en el balneario
de Acapulco, donde murió un agente y otros dos quedaron
lesionados, informó la Secretaría de Protección
y Vialidad.
Más
tarde en el mismo balneario, desconocidos dispararon con fusiles
AK-47 contra una patrulla policial en una céntrica avenida.
En
este ataque murió Julio Martínez, quien se encontraba
dentro del camión cisterna de la empresa petrolera Pemex
y resultaron heridos un policía y el conductor de una camioneta
particular.
En
otra acción en Acapulco, hombres armados asesinaron a tiros
a Gregorio Marroquín Castro, propietario de un comercio
de automóviles.
En
una comunidad rural de Chilpancingo, capital de Guerrero, fueron
atacados por desconocidos Inocente Gómez, de 28 años,
Jesús Adame Gómez, de 17 años, y Ulises Araujo
Gómez, de 21 años.
Araujo
Gómez murió de por lo menos 20 balazos y sus acompañantes
resultaron heridos.
Los
tres se encontraban haciendo labores de campo en una zona conocida
donde operan narcotraficantes.
Guerrero
es uno de los estados mexicanos donde bandas rivales del crimen
organizado libran una cruenta guerra entre ellas y contra la policía.
En
lo que va de este año, unas 2.000 personas han muerto en
todo el país a consecuencia de la violencia desatada por
el crimen organizado y 8.000 durante el sexenio del presidente
Vicente Fox, que concluye el 30 de noviembre, según cifras
extraoficiales.EFE