El
Gobierno declaró como "zonas de emergencia" las
áreas afectadas por las inundaciones en las provincias
de Panamá; Colón, unos 80 kilómetros al norte
de la capital y Coclé, en el centro del país, para
dar respuestas a la situación con los recursos que se necesiten,
según una nota de prensa de la Presidencia.
En
su recorrido por El Espino de La Chorrera, unos 32 kilómetros
al oeste de la capital, Torrijos dijo que la declaración
de zonas de emergencia "nos permite mover recursos adicionales
para hacerle frente a la situación".
Estos
recursos no están presupuestados, "pero lo importante
es la vida de estas personas", indicó Torrijos.
"Estamos
actuando, lamentablemente las condiciones del tiempo no nos permitieron
hasta hoy que pudiéramos hacer una movilización
a través del Servicio Aéreo Nacional (SAN), añadió
el mandatario.
Destacó
que el Ministerio de Obras Públicas tiene ya una evaluación
de los puentes y carreteras dañados por las lluvias.
"Lamentablemente,
lo más doloroso y lo que no se puede recuperar son las
vidas de los panameños que han muerto por las inundaciones,
pero esperamos que a partir de este momento, podamos hacer efectiva
la presencia del Gobierno", expresó Torrijos.
El
director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC),
Roberto Velásquez, dijo a "RPC Radio" que la
cifra de muertos por los aguaceros asciende a seis, cuatro de
ellos en el área de Capira, unos 54 kilómetros al
oeste de la capital, y dos en Colón.
Velásquez
indicó que hay 718 damnificados y que 163 viviendas han
quedado destruidas, mientras que las personas y viviendas afectadas
suman 2.361 y 502, respectivamente.
Señaló
que en Capira el tiempo ha empezado a mejorar y que ya empezaron
a llegar por carretera los primeros suministros a Arraiján,
unos 12 kilómetros al oeste de la capital.
A
Colón, donde prosiguen las lluvias y fuertes vientos, llegaron
las primeras bolsas de comida, agua y frazadas para ayudar a los
damnificados, mientras que en Coclé se empezarán
a repartir suministros esta tarde, según el director del
SINAPROC.
Los
barcos de carga y bandera panameña Liberty V, Princess
Aviv y Perseus V chocaron cerca del litoral de la ciudad de Colón
y quedaron encallados con graves daños en su casco debido
a los fuertes vientos, confirmó la Autoridad Marítima
de Panamá (AMP).
Los
diez tripulantes de las embarcaciones, seis de estos colombianos,
dos cubanos, un ecuatoriano y un nicaragüense, se tiraron
al mar para llegar a tierra y están bajo la tutela de las
empresas navieras responsables, informó hoy la AMP en un
comunicado.
Otros
cinco tripulantes panameños están en sus hogares.
Las
embarcaciones estaban ancladas y en reparación en la costa
de de Colón, donde habían vientos de entre 60 y
75 nudos, lo que provocó que se desplazaran a la costa
y quedasen varadas.
Los
propietarios de las embarcaciones se pusieron en contacto con
miembros de la empresa Smith International, que brinda servicios
de remolque, pero la empresa "desatendió el llamado",
reveló la AMP.
El
SINAPROC declaró anoche la "alerta roja" para
las próximas 72 horas, para Colón; el norte de la
provincia de Coclé y para las áreas norte, oeste
y este de la provincia de Panamá.
La
"alerta roja" permite la movilización de todos
los recursos disponibles para la atención de la emergencia.
Por
otra parte, Velázquez manifestó que no tiene informes
oficiales acerca de cuatro pescadores que fueron dados como desaparecidos
desde el lunes en el sector de Farallón, en Coclé,
que la televisión local informó hoy de que fueron
rescatados con vida. EFE