Rápidamente
la llevaron a un hospital, donde el bebé ingresó
inconsciente y posteriormente murió.
Los
médicos dictaminaron que la muerte se había debido
a hipertermia, o temperatura corporal extrema, aunque la ausencia
de quemaduras externas les hizo descartar que fuese originada
por fuego o agua hirviendo.
Arnold
fue detenida tras la muerte, si bien poco después fue puesta
en libertad hasta esta misma semana, cuando el caso se ha reabierto.
El
abogado de Arnold, Jon Paul Rion, aseguró que su defendida
no tiene nada que ver en la muerte y que se quedó aturdida
cuando se le comunicó que su hija había fallecido
por un microondas.
La
noche anterior a la muerte de Paris, la pareja salió un
rato y la niña se quedó con una cuidadora, según
el abogado de Arnold, aunque su madre no detectó nada hasta
el día siguiente.
En
2000, una mujer fue condenada a cinco años de cárcel
por un caso muy similar en el estado de Virginia. En esa ocasión,
los expertos aseguraron que la acusada sufría de epilepsia
y que los episodios eran seguidos por pérdidas de memoria.
EFE