29
de noviembre de 2006
Tegucigalpa
- El presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo hoy tras
reunirse con el gobernante hondureño, Manuel Zelaya, que
los misiles que tiene su país no deben preocupar a nadie
en Centroamérica, porque son defensivos.
Ortega llegó hoy a Tegucigalpa para reunirse con Zelaya,
con quien dialogó sobre asuntos de interés bilateral
y del proceso de integración de Centroamérica.
En opinión de Ortega, los más de 1.000 misiles que
tiene Nicaragua no son de largo alcance y solamente tienen carácter
defensivo ante un eventual ataque aéreo a su país.
Zelaya dijo que Ortega es un amigo que ha luchado en el Frente
Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y que hoy hablaron
de la integración y de visitar juntos zonas fronterizas
entre Honduras y Nicaragua como La Mosquitia, en el Caribe, y
el Golfo de Fonseca, en
el Pacífico, que han sido conflictivas.
Zelaya subrayó que las diferencias limítrofes entre
Honduras y Nicaragua, en el Caribe, se resolverán por la
vía diplomática.
En julio pasado, cuando todavía era candidato presidencial,
Ortega dijo que estaba de acuerdo con la destrucción de
todos los misiles tierra aire de Nicaragua, si son destruidos
los aviones de combate de El Salvador y Honduras.
Ahora, considera que en materia de defensa y seguridad en Centroamérica,
debe existir un "balance razonable de fuerzas", basado
en los Acuerdos de Esquipulas II", que el 7 de agosto de
1987 marcaron el inicio del fin de la guerra en la región.
Ortega indicó que "gracias a Dios" la situación
política que ahora vive Centroamérica es diferente
a la de los decenios 60, 70 y 80, que fueron de guerras y dictaduras,
y que su gobierno que asumirá el 10 de enero próximo
abogará porque "se inicie un proceso de desarme"
en la región centroamericana.
Dijo que los países centroamericanos deben invertir en
el combate de la pobreza y el hambre, flagelos que solo en su
país, acotó, afectan a 4,2 de los seis millones
de habitantes que tiene Nicaragua.
Añadió que las fronteras entre los países
no deberían de existir y recalcó que "es una
desgracia que estemos arrastrando diferencias limítrofes",
no solo en Centroamérica, sino que entre otros países
latinoamericanos.
"Resulta un absurdo estar confrontándonos y enfrentándonos
por problemas limítrofes, incluso tener que llegar hasta
la Corte Internacional de Justicia para tratar de dirimirse estos
conflictos que no deberían de existir", enfatizó
Ortega.
El líder sandinista habló de la importancia que
tiene para los pueblos la "reconciliación" y
de la necesidad de darle respuestas a los que se debaten entre
la pobreza y la miseria.

Sobre las relaciones de su gobierno con Estados Unidos y otros
países, expresó que será de respeto con toda
la comunidad internacional, y que trabajará por la unidad
de los países latinoamericanos y caribeños.
De la situación en Irak, dijo que el pueblo de Estados
Unidos está "llegando al convencimiento que hay que
ir preparando la retirada" de ese país, que difiere
con la política del presidente norteamericano, George W.
Bush.
Al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lo definió
como su "hermano" y señaló que comparte
los proyectos sociales que impulsa en ese país sudamericano.
Ortega sostiene que los pueblos tienen que fortalecer sus relaciones
para enfrentar el problema de la pobreza.
En ese sentido, dijo que hay que "ver hacia el norte y el
sur buscando mejores relaciones en todos los aspectos", igual
que con Europa.
La visita de Ortega a Honduras concluirá hoy mismo tras
una reunión con políticos y empresarios locales.