"Aunque
el celibato haga parte de la historia y de la cultura católicas,
la iglesia puede reflexionar sobre esta cuestión, pues
el celibato no es un dogma, sino una norma disciplinaria",
dijo el cardenal poco antes de viajar para Roma, donde asumirá
el domingo su nuevo cargo.
Hummes
recordó que algunos de los apóstoles de Cristo estaban
casados y que la prohibición del matrimonio sólo
llegó después de la institución del sacerdocio.
La
iglesia, afirmó, no es estacionaria, sino una institución
que cambia cuando tiene que cambiar.
El
nuevo "numero tres" en la jerarquía del Vaticano
y oportunamente señalado como uno de los más probables
sucesores de Juan Pablo II en el cónclave, del que resultó
escogido papa Benedicto XVI, dijo que no se puede prever si habrá
más presión para ordenar como sacerdotes a hombres
casados.
Pero
la disminución del número de curas en Europa es
un desafío, dijo.
Sobre
la pedofilia, Hummes aseguró que el espinoso tema preocupa
a la iglesia católica.
"Aunque
se tratase de un solo caso ya sería una gran preocupación,
principalmente por causa de las víctimas", dijo el
cardenal y ahora ex arzobispo de la metrópoli brasileña
de Sao Paulo.
"Es
injusto e hipócrita generalizar los escándalos de
pedofilia, pues más del 99 por ciento de los sacerdotes
no tienen nada que ver con eso", aseguró.
La
pedofilia, argumentó, no es un problema sólo de
los sacerdotes, sino de toda la sociedad, pues hay casos de abuso
sexual de niños hasta en las familias.
Hummes
afirmó que debe haber una selección más rigurosa
en la selección de los candidatos a sacerdotes para combatir
ese problema.
"Los
sacerdotes son un grupo estratégico para la iglesia, son
ellos quienes hacen a la iglesia acontecer y por eso merecen el
respaldo y el afecto de los católicos", dijo.
El
franciscano Hummes, de 72 años, sustituirá en el
cargo al cardenal colombiano Dario Castrillón Hoyos, de
77 años, quien presentó su dimisión por motivos
de edad. EFE