Esta
situación dispara el consumo local y otra serie de problemas
como violencia y criminalidad, afirman las autoridades, por esta
razón, se trabaja en el diseño de una estrategia
nacional para enfrentar el "grave problema de las drogas"
en el periodo 2007-2012.
Berrocal
afirmó en rueda de prensa que si bien la prioridad del
Gobierno es controlar el consumo interno, "hay una simbiosis
entre el tráfico internacional y la lucha interna en el
país", por lo que es necesario contar con un plan
integral.
"Hay
que estar claro en la magnitud del problema: sólo el 10
por ciento de la droga que sale de Colombia pasa por las islas
del Caribe, pues allá hay un fuerte control por parte de
EEUU, así que el narcotráfico desvió sus
operaciones hacia Centroamérica y el primer eslabón
de la cadena es nuestra frontera con Panamá", explicó.
Según
el ministro, buena parte de esa droga que es traficada hacia el
norte se está quedando en el país, y es una de las
explicaciones para los crecientes problemas de violencia, sicariato,
lavado de dinero y crimen organizado.
Las
autoridades reconocieron que la situación es "grave",
y afirmaron que las crecientes cifras de decomisos disipan cualquier
duda sobre la necesidad de redoblar esfuerzos.
En
lo que va de año se han decomisado 18,7 toneladas de cocaína,
más del doble de la droga incautada en 2005.
Además,
la policía a incautado 5.938 dosis de éxtasis, mientras
que el año pasado la cifra fue de 138, detalló.
Aún
así, el ministro fue enfático en que el mayor problema
de Costa Rica en cuanto a drogas es el "crack", pues
es una de las drogas más adictivas, y que solo entre enero
y noviembre decomisaron 127.830 dosis.
Por
delitos relacionados al narcotráfico, la policía
ha capturado este año a 12.364 personas, casi el doble
de las 6.600 del año anterior.
En
las cárceles costarricenses hay 1.500 presos por delitos
de tráfico de drogas, lo que representa el 19 por ciento
de la población penitenciaria del país; de ellos,
350 son colombianos.
Berrocal
subrayó que estas cifras positivas son el resultado, en
buena parte, de los acuerdos de patrullaje conjunto con EEUU y
la coordinación de inteligencia con las autoridades colombianas.
Por
su parte, la ministra costarricense de Justicia, Laura Chinchilla,
señaló que el plan nacional tendrá un fuerte
componente en cuanto a prevención y a tratamiento de los
adictos, pues se entenderá a la drogadicción como
una enfermedad.
En
ese sentido, se contempla la construcción de un Centro
Nacional de Desintoxicación, que tendrá un costo
de más de 1,35 millones de dólares.
La
estrategia nacional también incluirá, destacó
Chinchilla, modificaciones a la legislación para enfrentar
los nuevos crímenes derivados del narcotráfico con
mayor eficacia. EFE