Morales
aseguró que no estaba en sus manos atender la demanda de
los partidos opositores y los comités cívicos regionales
de cambiar una fórmula de voto aprobada en la Asamblea
Constituyente que permite al oficialismo prescindir de la oposición
para redactar la nueva carta magna.
"El
asunto no está en mi manos, está en manos de la
Asamblea", insistió Morales durante la reunión,
aunque sugirió la suspensión de las sesiones de
la Constituyente mientras se dialoga, pero ya sin su presencia,
propuesta que la directiva del foro considerará hoy.
Continúa
por tanto la huelga de hambre a la que se han sumado ya cerca
de 600 personas, incluidos líderes regionales y empresariales.
A
la huelga se sumó hoy el presidente de la poderosa patronal
de la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz, Gabriel
Dabdoub, quien se trasladó hasta La Paz para unirse al
piquete de ayuno dirigido por el novelista Juan Lechín
Weise.
La
oposición reclama al mandatario y a su partido, el Movimiento
Al Socialismo (MAS), respeto a la votación por dos tercios
prescrita en la actual Constitución y en la Ley de Convocatoria
a la Asamblea para aprobar la nueva Carta Magna.
El
MAS impuso un mecanismo de votación que estipula la mayoría
absoluta (128 de 255 votos) para ratificar cada uno de los artículos
y dos tercios (170 votos) sólo para aprobar el texto final
de la nueva Constitución, lo cual rechazan los opositores
y los líderes cívicos.
En
las próximas horas preven sumarse a la huelga de hambre
los gobernadores de los departamentos de Santa Cruz, Rubén
Costas, y de Beni, Ernesto Suárez, dos regiones aliadas
en su demanda de más autonomía frente el Gobierno
central.
También
lo hará el presidente del Comité Cívico de
Santa Cruz, Germán Antelo.
Durante
la reunión de anoche y esta madrugada, celebrada en el
colegio Junín de la ciudad sureña de Sucre, los
dirigentes cívicos cuestionaron la supuesta "intransigencia"
de Morales para lograr una solución al conflicto, pero
también le pidieron influir en los constituyentes de su
partido para revisar el asunto conflictivo.
En
la reunión participaron dirigentes de varias organizaciones
sociales pro gubernamentales, entre ellas Isaac Avalos, dirigente
de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos
del país, que amenazó con movilizar hasta 50.000
personas a Sucre para organizar protestas contra la oposición.
Los
campesinos apoyan la propuesta de Morales de tener una Asamblea
fundacional y plenipotenciaria, donde las reformas constitucionales
se aprueben con la mayoría absoluta propuesta por el MAS,
que tiene 137 escaños del foro. EFE