López
Obrador, que también presentó hoy una propuesta
de presupuesto para el 2007 y de ahorros gubernamentales por 8.000
millones de dólares anuales, dijo que lamentaba que la
prensa "recoja en primera página y aplauda" el
anuncio de "un presidente espurio y pelele", como él
llama a Calderón.
"No
aceptamos la farsa del 'presidente espurio' de bajarse su salario
en un 10 por ciento, pues ello representa una burla para los mexicanos
pobres, que reclaman justicia y no limosnas", enfatizó
el dirigente de la oposición de izquierda en una rueda
de prensa.
Añadió
que, aún con su nuevo salario, "Calderón quedaría
ganando más que la presidenta de Chile, Michelle Bachelet,
y el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero".
Calderón
emitió el domingo, dos días después de asumir
el poder, un decreto de austeridad, el cual incluye la reducción
de gastos operativos y la disminución de los salarios del
jefe de Estado, los ministros del gabinete y otros altos cargos
del Gobierno federal.
Según
el mandatario, esa medida generará un ahorro de 25.500
millones de pesos (2.300 millones de dólares) para el próximo
año.
La
medida oficial es similar a la propuesta que López Obrador
hizo en la campaña para los comicios del pasado 2 de julio,
que Calderón ganó por una margen de 0,56 puntos
porcentuales y que el dirigente de izquierda calificó de
fraudulentos, acusación que el Tribunal Electoral mexicano
desestimó.
En
medio de la crisis postelectoral, Calderón dijo que se
disponía a "rebasar por la izquierda" (llevar
a cabo programas sociales y aplicar otras de las propuestas de
su rival político), aunque López Obrador insistió
hoy en que la medida anunciada el domingo es una "farsa".
"La
derecha mexicana nunca podrá rebasar por la izquierda,
so pena de irse por un barranco", enfatizó López
Obrador, quien el pasado 24 de noviembre se autoproclamó
"presidente legítimo" del país.
El
dirigente señaló hoy que su propuesta de austeridad
y de presupuesto para el 2007 también considera el equilibrio
fiscal y asignar más recursos para la educación,
la salud, la inversión productiva y la generación
de empleos, entre otras cuestiones sociales.
Asimismo,
busca aumentar la inversión en el sector energético
mexicano, que la izquierda considera estratégico y cuya
eventual privatización rechaza categóricamente.
López
Obrador tiene previsto presentar mañana su propuesta a
consideración de los legisladores del izquierdista Frente
Amplio Progresista (FAP), la segunda fuerza en la Cámara
de Diputados, el organismo que deberá debatir y aprobar
el presupuesto antes de que termine este mes.
El
Gobierno de Calderón, que cuenta con mayoría relativa
en la Cámara Baja, aunque necesita de otras fuerzas para
aprobar diversos proyectos, tiene previsto presentar en los próximos
días su propuesta de presupuesto para el 2007, según
fuentes oficiales.
Por
otra parte, López Obrador acusó hoy al Gobierno
de Calderón de llevar a cabo "acciones de represión"
en el estado sureño de Oaxaca, afectado desde hace seis
meses por un conflicto socio-político y donde activistas
de izquierda exigen la destitución o la renuncia del gobernador,
Ulises Ruiz. EFE