El
siniestro se produjo alrededor de la 01.40 hora local (22.40 GMT
del viernes) en la segunda planta de un hospital situado al sudoeste
de Moscú y, aunque sus causas hasta ahora se desconocen,
la Fiscalía no descarta la posibilidad de que el fuego
haya sido provocado de manera intencionada.
"Como
resultado del incendio murieron 42 personas, otras 214 fueron
evacuadas del edificio y 50 permanecen en él, pero sus
vidas no corren peligro", declaró a la agencia Interfax
Yevgueni Bobylev, portavoz del departamento moscovita del Ministerio
de Rusia para Situaciones de Emergencia.
Poco
después, la agencia oficial RIA-Novosti, que citó
fuentes de la Fiscalía de Moscú, elevó a
43 las víctimas del siniestro.
El
portavoz de Emergencia subrayó que los bomberos y los equipos
de socorro se presentaron en el lugar del incendio seis minutos
después de recibir la señal de alarma, que se produjo
a las 01.42 hora local.
Agregó
que todas las víctimas mortales eran mujeres que padecían
drogadicción y que se encontraban encerradas en habitaciones
con ventanas enrejadas, lo que dificultó la labor de los
bomberos.
La
mayoría de ellas, según el portavoz, murió
de asfixia por la combustión de los materiales plásticos
que recubrían las puertas desde el interior de las habitaciones.
Más
tarde, las autoridades precisaron que entre las víctimas
se encontraban dos mujeres miembros del personal del establecimiento
médico.
De
acuerdo con el informe de los bomberos, la superficie afectada
por el incendio, cuyas causas de momento se desconocen, no superó
los 25 metros cuadrados.
"Las
causas del siniestro se están investigando, pero lo que
se puede decir ya es que las acciones del personal (del hospital)
fueron insuficientes", declaró Víctor Klimkin,
inspector jefe del servicio de bomberos de Moscú.
Según
fuentes de la Fiscalía, si bien las rejas de las ventanas
podían ser abiertas el personal del hospital no consiguió
hacerlo oportunamente, lo que hubiera permitido la rápida
evacuación de las pacientes, habida cuenta de que el fuego
se produjo en la segunda planta.
Yuri
Nenáshev, un alto cargo del Ministerio de Emergencia, que
se personó en el lugar de los hechos, dijo a Interfax que
se halló el lugar donde comenzó el fuego y que "lo
más probable es que haya sido provocado de manera intencionada".
"Personal
de nuestro laboratorio ha constatado que en el lugar donde se
originó el incendio no había ningún tipo
de cables o artefactos eléctricos", añadió.
El
funcionario explicó que el elevado número de víctimas
se debió a que una de la escaleras de evacuación
de hallaba cerrada y a que el paso hacia la segunda lo impedía
el humo.
Nenáshev
reveló que el Ministerio de Emergencia había demandado
la suspensión de las actividades del hospital por violaciones
a las normas de seguridad para la prevención de incendios.
"El
20 de marzo un tribunal de Justicia examinó nuestra demanda,
pero lamentablemente se limitó a amonestar a la administración
del hospital", añadió.
El
viceministro de Emergencia, Alexandr Chupriyán, declaró
que "todas las personas que perecieron en el siniestro murieron
antes de la llegada de los bomberos", que se produjo contados
minutos después de que saltaran las alarmas.
Agregó
que tras la tragedia en el hospital moscovita, el Ministerio de
Rusia para Situaciones de Emergencia, inspeccionará a nivel
nacional las medidas de seguridad en los hospitales.
"El
sólo hecho de esta muerte masiva de personas es motivo
para realizar inspecciones en establecimientos similares en todas
regiones y repúblicas de Rusia", dijo Chupriyán.
EFE