Los
delincuentes aprovecharon el atraco para pedirle a Solís
que marcara un gol en las semifinales del Torneo de Apertura.
Saprissa
se enfrentará mañana a Puntarenas en el primer partido
de las semifinales locales.
Solís
contó a la prensa que viajaba junto a su esposa María
Amalia Benavides, cuando un automóvil los interceptó
en plena calle y se bajaron cuatro sujetos encapuchados que les
apuntaron con pistolas de nueve milímetros.
"Veníamos
tranquilos porque uno nunca espera que suceda nada malo. No había
muchos carros en la calle, todo fue muy rápido", comentó.
Solís
indicó que cuando se bajaron del automóvil, uno
de los asaltantes lo reconoció y entonces se portaron menos
violentos.
"Se
me quedó viendo y cuando se dio cuenta de que era yo me
pidió disculpas. Aseguró que no harían nada
malo. (Los ladrones) Me pedían disculpas y me rogaron que
le hiciera un gol a Puntarenas, les dije que lo intentaría",
detalló.
Aun
así, a la esposa del jugador la introdujeron en el vehículo
que traían los delincuentes y a Solís en su propio
auto, el cual llevaron hasta un cajero automático para
que sacara el dinero de su tarjeta de débito, unos 580
dólares en total.
Tras
tomar ese dinero permitieron a la mujer regresar con su esposo,
y le devolvieron la billetera y la tarjeta.
La
pareja fue liberada tras una hora de estar en manos de los asaltantes,
pero no les hicieron ningún daño físico.
EFE