Los
opositores del fallecido ex gobernante de facto celebran con cánticos,
pancartas, banderas y en la Plaza de Armas, y muchos de los familiares
de detenidos desaparecidos han destapado botellas de champaña.
La
Alameda Bernardo O'Higgins, la principal arteria que cruza la
capital chilena, se encuentra abarrotada de gente que celebra
la muerte de Pinochet.
En
algunas poblaciones de la periferia, detractores del ex dictador
han levantado barricadas y encendido fogatas para festejar el
deceso del ex dictador, mientras los automovilistas recorren las
calles haciendo sonar sus bocinas.
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Por
el contrario, frente al Hospital Militar donde se encontraba
internado Pinochet, decenas de adherentes lloran su fallecimiento
portando fotografías del ex dictador y entonan de
vez en cuando el himno nacional. |
Muchos
de sus partidarios han reaccionado con violencia en contra de
la prensa nacional y extranjera que cubre los acontecimientos.
EFE