10de diciembre de 2006
   

Helsinki - El dos por ciento de los adultos más adinerados del planeta posee más de la mitad de la riqueza mundial, según un informe de la ONU divulgado en Londres que refleja las grandes diferencias entre ricos y pobres. Latinoamérica y Caribe tan sólo acumula el 4% de la riqueza, mientras que Norteamérica domina el 34%.

El documento, elaborado por el Instituto Mundial de Investigación de Desarrollo Económico de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-WIDER, en sus siglas en inglés), con sede en Helsinki, es el primero de este tipo que asegura cubrir todos los países del mundo.

"Se trata de un estudio pionero", afirmó el director del UNU-WIDER, Anthony Shorrocks, durante la presentación del texto en la Asociación de la Prensa Extranjera en Londres, al precisar que la investigación se basa en datos del año 2000.

El informe, titulado "Distribución de la riqueza de los hogares del mundo", toma en cuenta el tamaño poblacional y variables como los activos y pasivos financieros y la tenencia de tierra, edificios y otras propiedades tangibles.

"Usamos el término riqueza en el sentido de valor neto: el valor de activos físicos y financieros menos las deudas. Así, la riqueza representa la propiedad de capital", aclara uno de los autores, James Davies, de la Universidad de Western Ontario (Canadá).

Niños del grupo minoritario de la etnia Yi se sientan en el suelo de su aula durante una clase, porque su empobrecida escuela no puede permitirse suficientes sillas y mesas.

LA MITAD DE LA POBLACIÓN POSEE UN 1%
Según el documento, el uno por ciento de los adultos más ricos es dueño del 40 por ciento de los activos mundiales, mientras que el diez por ciento de ese opulento grupo posee el 85 por ciento de la riqueza. Por contra, la mitad de la población adulta mundial posee únicamente un uno por ciento del capital del planeta.

Para pertenecer al conjunto del diez por ciento de los adultos más acaudalados, una persona necesita un mínimo de 61.000 dólares (45.750 euros) en activos, y para integrar el selecto club del uno por ciento más rico se requieren 500.000 dólares (375.000 euros).

El informe de la ONU también muestra una tabla de millonarios en la que figuran 13,5 millones de personas en posesión de un millón de dólares (751.600 euros) y casi 452.000 que disfrutan de diez millones de dólares (7.516.000 euros).

En la parte más alta de esa pirámide aparecen unos 15.000 afortunados que tienen 100 millones de dólares (75,16 millones de euros) y, ya en la cúspide, hay casi 500 personas con activos valorados en 1.000 millones de dólares (751,6 millones de euros).

Una niña llora en el exterior de su casa improvisada en Kibera, el mayor suburbio africano, justo a las afueras de Nairobi. Según Naciones Unidas, 315 millones de personas -una de cada dos en África Subsahariana- sobrevive con menos de un dólar al día.

Por zonas geográficas, la riqueza está sumamente concentrada en Norteamérica, Europa y los países de altos ingresos en el área Asia-Pacífico. La población de estas naciones posee colectivamente el 90 por ciento de la riqueza total.

Así, Norteamérica domina el 34 por ciento de la riqueza mundial; Europa, el 30 por ciento; el área Asia-Pacífico rica, el 24; Latinoamérica y Caribe, el 4; el resto de Asia-Pacífico, el 3; China también el 3; y África e India, un uno por ciento cada uno.

El uno por ciento de los adultos más ricos del planeta residen, pues, en Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Canadá, Países Bajos, España, Suiza, Taiwán y en el resto del mundo.

LOS POBRES NO SE ENDEUDAN
Otra conclusión curiosa del estudio es que la deuda de los hogares es relativamente poco importante en los países pobres. Mientras las personas pobres en países pobres están endeudadas, sus deudas son relativamente pequeñas en total. Esta característica se debe a la ausencia de instituciones financieras que permitan a los hogares incurrir en hipotecas y préstamos personales, como es el caso de los países ricos.

Shorrocks admitió que los datos pueden resultar algo obsoletos (no en vano se refieren al año 2000) y no reflejar el despegue de economías emergentes como China, India o Brasil, entre otros fenómenos.

Recopilar esa gran cantidad de información es muy difícil. Si intentáramos obtener datos más recientes, la cobertura de países se reduciría notablemente.

 
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