Helsinki
- El dos por ciento de los adultos más adinerados
del planeta posee más de la mitad de la riqueza mundial,
según un informe de la ONU divulgado en Londres que refleja
las grandes diferencias entre ricos y pobres. Latinoamérica
y Caribe tan sólo acumula el 4% de la riqueza, mientras
que Norteamérica domina el 34%.
El
documento, elaborado por el Instituto Mundial de Investigación
de Desarrollo Económico de la Universidad de las Naciones
Unidas (UNU-WIDER, en sus siglas en inglés), con sede en
Helsinki, es el primero de este tipo que asegura cubrir todos
los países del mundo.
"Se
trata de un estudio pionero", afirmó el director del
UNU-WIDER, Anthony Shorrocks, durante la presentación del
texto en la Asociación de la Prensa Extranjera en Londres,
al precisar que la investigación se basa en datos del año
2000.
El
informe, titulado "Distribución de la riqueza de los
hogares del mundo", toma en cuenta el tamaño poblacional
y variables como los activos y pasivos financieros y la tenencia
de tierra, edificios y otras propiedades tangibles.
"Usamos
el término riqueza en el sentido de valor neto: el valor
de activos físicos y financieros menos las deudas. Así,
la riqueza representa la propiedad de capital", aclara uno
de los autores, James Davies, de la Universidad de Western Ontario
(Canadá).
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Niños
del grupo minoritario de la etnia Yi se sientan en el suelo
de su aula durante una clase, porque su empobrecida escuela
no puede permitirse suficientes sillas y mesas. |
LA
MITAD DE LA POBLACIÓN POSEE UN 1%
Según
el documento, el uno por ciento de los adultos más ricos
es dueño del 40 por ciento de los activos mundiales, mientras
que el diez por ciento de ese opulento grupo posee el 85 por ciento
de la riqueza. Por contra, la mitad de la población adulta
mundial posee únicamente un uno por ciento del capital
del planeta.
Para
pertenecer al conjunto del diez por ciento de los adultos más
acaudalados, una persona necesita un mínimo de 61.000 dólares
(45.750 euros) en activos, y para integrar el selecto club del
uno por ciento más rico se requieren 500.000 dólares
(375.000 euros).
El
informe de la ONU también muestra una tabla de millonarios
en la que figuran 13,5 millones de personas en posesión
de un millón de dólares (751.600 euros) y casi 452.000
que disfrutan de diez millones de dólares (7.516.000 euros).
En
la parte más alta de esa pirámide aparecen unos
15.000 afortunados que tienen 100 millones de dólares (75,16
millones de euros) y, ya en la cúspide, hay casi 500 personas
con activos valorados en 1.000 millones de dólares (751,6
millones de euros).
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Una
niña llora en el exterior de su casa improvisada
en Kibera, el mayor suburbio africano, justo a las
afueras de Nairobi. Según Naciones Unidas,
315 millones de personas -una de cada dos en África
Subsahariana- sobrevive con menos de un dólar
al día. |
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Por
zonas geográficas, la riqueza está sumamente
concentrada en Norteamérica, Europa y los países
de altos ingresos en el área Asia-Pacífico.
La población de estas naciones posee colectivamente
el 90 por ciento de la riqueza total.
Así,
Norteamérica domina el 34 por ciento de la riqueza
mundial; Europa, el 30 por ciento; el área Asia-Pacífico
rica, el 24; Latinoamérica y Caribe, el 4; el resto
de Asia-Pacífico, el 3; China también el 3;
y África e India, un uno por ciento cada uno.
El
uno por ciento de los adultos más ricos del planeta
residen, pues, en Estados Unidos, Japón, Reino Unido,
Francia, Italia, Alemania, Canadá, Países
Bajos, España, Suiza, Taiwán y en el resto
del mundo.
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LOS
POBRES NO SE ENDEUDAN
Otra
conclusión curiosa del estudio es que la deuda de los hogares
es relativamente poco importante en los países pobres.
Mientras las personas pobres en países pobres están
endeudadas, sus deudas son relativamente pequeñas en total.
Esta característica se debe a la ausencia de instituciones
financieras que permitan a los hogares incurrir en hipotecas y
préstamos personales, como es el caso de los países
ricos.
Shorrocks
admitió que los datos pueden resultar algo obsoletos (no
en vano se refieren al año 2000) y no reflejar el despegue
de economías emergentes como China, India o Brasil, entre
otros fenómenos.
Recopilar
esa gran cantidad de información es muy difícil.
Si intentáramos obtener datos más recientes, la
cobertura de países se reduciría notablemente.