Según
confirmaron a Efe hoy fuentes de la organización petrolera,
los ministros de Energía y Petróleo de los países
miembros comenzarán a llegar mañana a la capital
nigeriana, donde iniciarán sus habituales consultas oficiosas
previas a la conferencia ministerial, la sexta y última
de este año.
En
la reunión anterior, el 20 de octubre en Doha, pactaron
una fuerte reducción de su bombeo con el fin de frenar
la caída de los precios, que habían bajado más
del 25 por ciento desde principios de agosto, cuando superaron
los 78 dólares/barril.
Decidieron
entonces retirar del mercado 1,2 millones de barriles diarios
(mbd) de crudo, lo que supuso el compromiso de no bombear más
de 26,3 mbd a partir de noviembre, un objetivo que según
los cálculos de diversos institutos no se ha cumplido aún.
Pero
pese a ello, sí parece lograda la meta (no oficial) de
apuntalar las cotizaciones por encima de la barrera de los 60
dólares, y de los 55 dólares para el barril (de
159 litros) de referencia de la OPEP, compuesto por once calidades
de crudo.
Los
barriles de Brent y del WTI subieron hasta rondar los 64 dólares,
antes de moderarse la semana pasada debido al invierno inusitadamente
cálido que vive el norte del planeta.
El
Brent, el crudo de referencia para Europa, prolongaba la tendencia
a la baja al comerciarse en a 62 dólares hacia el mediodía
de hoy, mientras que el WTI, referente en EEUU, retrocedía
56 centavos, hasta los 61,47 dólares.
Mientras,
el valor del crudo de la OPEP se ha mantenido estable en torno
a los 59 dólares/barril en las últimas jornadas.
La
discusión sobre un segundo recorte comenzó ya en
Doha, donde los ministros dejaron la puerta abierta a una profundización
de la primera rebaja que pactaron desde 2004.
Unas
semanas después, el titular venezolano de Petróleo,
Rafael Ramírez, dijo en Caracas que había "consenso"
para una segunda reducción, que "sería de entre
300.000 y 500.000 bd".
Recientemente
fue su homólogo nigeriano, anfitrión de la conferencia
del jueves y presidente saliente de la organización, Edmund
Daukoru, quien abogó también por limitar más
la oferta, tras opinar que la reciente subida de los precios se
debió más a la depreciación del dólar
que a la relación entre la oferta y la demanda del "oro
negro".
En
la OPEP persiste la visión de un mercado saturado de crudo,
con una oferta excedente, que se ha acumulado en los inventarios
(reservas almacenadas) de esta materia en las principales naciones
consumidoras y que requiere una corrección.
Además,
el grupo prevé para 2007 un fuerte incremento de los suministros
de sus principales competidores, que según sus cálculos
superará al crecimiento de la demanda mundial.
Pero,
por otro lado, el nivel actual de los precios obstaculiza un recorte
desde el punto de vista psicológico y político,
pues da pie a que se interprete como una defensa de precios máximos.
Dependiendo
de cómo evolucione el mercado hasta el jueves, la OPEP
podría aplazar la decisión hasta finales de enero
o principios de febrero, cuando volvería a reunirse probablemente
en Viena, según explicaron a Efe hoy en Abuya fuentes cercanas
a la organización.
Además
de la incógnita en torno al nivel de la oferta del grupo,
los mercados esperan también que se hable de una probable
ampliación de la OPEP en 2007, después de que Angola,
Sudán y Ecuador mostrasen interés en entrar en este
club petrolero.
La
reunión en Nigeria se desarrolla con el trasfondo de la
inestabilidad social que vive este país, primer productor
de crudo de Africa y sexto de la OPEP.
En
2006 ha visto mermada su producción en cerca de un 25 por
ciento debido a los frecuentes ataques de las milicias independentistas
del Delta del Níger contra las instalaciones petrolíferas
y sus trabajadores. EFE