Más
de cincuenta personas han trabajado durante dos semanas con utensilios
de cocina, jardinería y albañilería para
confeccionar esta obra que aúna "una forma de arte
con la capacidad expresiva propia que es algo más que una
anécdota artística o un espectáculo público",
según comentó hoy a Efe el director de tan particular
producción, el español Etual Ojeda.
Los
visitantes que se acerquen a la turística playa de Las
Canteras de Las Palmas de Gran Canaria podrán observar
las escenas de la anunciación a la Virgen, la huida a Belén,
así como la difícil situación de María
y José al no encontrar cobijo antes del nacimiento de su
hijo.
Esta
playa, en la que también se recrean las escenas bíblicas
de la adoración de los Reyes Magos y el asesinato de los
inocentes ordenado por el rey Herodes ante el temor del nacimiento
del hijo de Dios, cuenta con una tradición de veinte años
en esculpir los personajes del pesebre en arena.
El
centro del recinto está coronado con una representación
de la Palestina de la época de Jesucristo, que, según
comentó Ortega, ni la lluvia ni los fuertes vientos de
los últimos días han podido derribar, gracias a
una capa de fijador ecológico y biodegradable que solidificó
su superficie.
Desde
su inauguración, el pesebre, que cuenta con iluminación
nocturna y música de ambiente, ha sido visitado por multitud
de curiosos que recorren esta atracción turística
a través de unas pasarelas de madera que la rodean.
Además
de Ojeda, han colaborado en la realización de esta obra
Alexey Dyakov, Pavel Zadanyuk y Vladimir Kuraev de Rusia; Radovan
Zivny de la República Checa; Ted Siebert de Estados Unidos;
y Karen Fralich y David Billings de Canadá, quienes suman
más de setenta premios en concursos de escultura de arena
de medio mundo.
Las
escenas bíblicas, tan propias de la Navidad, que se pueden
ver en Las Canteras son obra también del esfuerzo de los
ayudantes, vecinos de la ciudad y alumnos de escuelas canarias
de arte que han hecho que la producción de Venecia (Italia),
la segunda mayor con 200 metros cuadrados, se haya quedado pequeña.
EFE