Durante
una visita de trabajo a la localidad de Tapachula, en el estado
sureño de Chiapas y próxima a la frontera con Guatemala,
Calderón pidió al secretario (ministro) de Seguridad
Pública, Genaro García, reforzar la vigilancia en
la región, por donde cruzan hasta 400.000 indocumentados
al año.
"Instruyo
al secretario García para que se integren unidades mixtas
de policía, con las fuerzas federales y las del estado
de Chiapas, así como con los funcionarios del Instituto
de Migración, a fin de garantizar la seguridad de los habitantes
de la región", señaló el mandatario.
Las
autoridades federales y las del estado de Chiapas deben "diseñar
juntas el plan de reordenamiento de la frontera (con Guatemala
y Belice), para que sea puerta del desarrollo y no de ingreso
de la delincuencia", manifestó.
El
jefe de Estado estaba acompañado, además de García,
por el gobernador de Chiapas, Juan Sabines, y funcionarios federales
y regionales.
Calderón
reiteró hoy su llamamiento a proteger los derechos humanos
de los inmigrantes que llegan a México por la frontera
con Guatemala y Belice, y advirtió de que su Gobierno aplicará
la ley a los narcotraficantes, secuestradores, traficantes de
personas y otros criminales que se arresten en la región.
"Serán
bienvenidos a México todos los que quieren engrandecer
al país, pero se aplicará todo el peso de la ley
a los delincuentes", enfatizó.
El
mandatario formuló la declaración en Tapachula,
donde dio inicio a un plan de electrificación, un día
después de prometer que protegerá las garantías
fundamentales de los mexicanos y de los inmigrantes centroamericanos
y sudamericanos que cruzan por el territorio nacional y buscan
llegar a Estados Unidos.
Calderón,
quien admitió que familiares suyos viven sin los documentos
en regla en EEUU, entregó el miércoles el Premio
Nacional de Derechos Humanos a tres personalidades que ayudan
a los inmigrantes, entre ellos el sacerdote católico italiano
Florenzo Rigoni, quien ejerce su labor en Tapachula.
"De
la misma forma que exigimos el respeto a los derechos humanos
de los mexicanos (en Estados Unidos), tenemos la responsabilidad
ética y legal de respetar tales garantías y la dignidad
de quienes provienen de Centro y Sudamérica y cruzan por
nuestro territorio", expresó el miércoles el
jefe de Estado. EFE