"Las
emisiones causadas por un atentado contra productos tóxicos
en tránsito se cuentan entre los peligros más graves"
en EEUU, dijo hoy el secretario de Seguridad Nacional, Michael
Chertoff.
Con
las propuestas, afirmó Chertoff, "reduciremos un porcentaje
significativo de tales riesgos".
Además
de posibles atentados contra el transporte de pasajeros, como
los perpetrados en Madrid, Londres y Bombay, las autoridades estadounidenses
también temen atentados que puedan dispersar en el aire
de áreas urbanas productos tóxicos capaces de matar
a miles de personas en poco tiempo.
Entre
las medidas se encuentran atribuciones a la Administración
de Seguridad del Transporte para que inspeccione los ferrocarriles,
las terminales ferroviarias y los sistemas de transporte público.
Las
más de 700 empresas ferroviarias afectadas por estas medidas
deberán designar un coordinador de seguridad que recibirá
información del gobierno y que tendrá que informar
de amenazas potenciales o de sospechas.
Las
empresas ferroviarias también tendrán que establecer
protocolos de seguridad para el transporte de productos tóxicos.
El
legislador demócrata Ed Markey, miembro del Comité
sobre Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes,
indicó que él preferiría que los materiales
que son muy tóxicos se transporten por nuevas rutas que
eviten las áreas más pobladas.
"Ya
hemos visto los ataques en España y en el Reino Unido,
y simplemente no podemos conformarnos con medidas a mitad de camino
tales como las propuestas por el gobierno", agregó
Markey.
El
senador demócrata Frank Lautenberg, miembro del Comité
de Comercio, Ciencia y Transporte de la cámara alta, opinó
que la administración del presidente George W. Bush "debería
haber actuado hace años para mejorar la protección
de nuestro sistema ferroviario".
Lautenberg
añadió que volverá a presentar ante el Senado
un proyecto de ley que, en su opinión, proveerá
mejores defensas para los ferrocarriles de Estados Unidos. EFE