Finalmente,
todo quedó en falsa alarma y la chica, cuya identidad no
fue facilitada, fue hallada sana y salva.
Las
alertas saltaron después de que la Policía confirmase
que los agentes estaban investigando la posible desaparición
de una joven del condado de Suffolk (este de Inglaterra), la zona
en la que pudo haber ejercido la prostitución en el pasado,
según la BBC.
Mientras
tanto, y de acuerdo con fuentes próximas a la investigación
citadas por los medios británicos, la Policía que
trata de capturar al autor del asesinato en serie de las cinco
prostitutas ha estrechado el cerco en torno a menos de medio centenar
de sospechosos, no todos ellos clientes de las víctimas.
En
su rueda de prensa diaria para informar del desarrollo de la investigación,
el detective que dirige las pesquisas, Stewart Gull, había
anunciado por la mañana que la Policía tenía
"interés" en varias personas, aunque no había
interrogado a ninguna de ellas en calidad de sospechosa.
"Tenemos
un grupo de personas que nos han sugerido, Algunos son de la zona
y otros no. Algunos no son clientes" de las víctimas,
indicó.
"Estamos
haciendo progresos", afirmó Gull, si bien reconoció
que la investigación, en la que participan más de
300 agentes de más de una veintena de cuerpos policiales
diferentes, podría durar "meses".
La
Policía de Suffolk confirmó hoy que el último
cadáver que faltaba por identificar es el de Annette Nicholls,
de 29 años, prostituta que se hallaba en paradero desconocido.
Gull
indicó que ninguna de las cinco mujeres, cuyos cadáveres
desnudos fueron hallados en los alrededores de Ipswich, en un
plazo de tiempo de diez días y en un radio de nueve kilómetros,
había sido mutilada ni presentaban signos de "daños
físicos significativos" ni de agresión sexual.
Tres
de ellas -Tania Nicol, de 19 años; Gemma Adams, de 25 años,
y Annette Nicholls-, aún llevaban colocadas joyas, precisó
Gull, quien aventuró que quizás Paula Clennell y
Anneli Alderton, ambas de 24 años, no solían utilizar
ese tipo accesorios, aunque reconoció la dificultad de
determinarlo.
Gull
confirmó que todas las muertes están relacionadas
entre sí y se consideran un asesinato, aunque no precisó
si se busca a un sólo criminal en serie o a varios posibles
autores.
La
Policía ha anunciado que la causa de la muerte de Clennell
fue "una opresión en el cuello" y que Alderton
murió estrangulada, mientras que sigue tratando de averiguar
la forma en que perecieron Nicol, Adams y Nicholls.
Mientras
tanto, los padres de Nicol, que fue hallada muerta en los alrededores
de esa ciudad el 8 de diciembre pasado, hicieron hoy un emotivo
llamamiento a la colaboración ciudadana para atrapar al
asesino.
"Si
alguien tiene alguna información, por pequeña que
sea, por favor que nos la cuente, incluso aunque sea desde el
anonimato", dijo Jim Duell, padre de la joven, quien compareció
ante la prensa acompañado de su esposa.
Una
iglesia próxima al lugar donde fueron encontrados dos de
los cadáveres organizó esta noche una vigilia en
memoria de las cinco mujeres, que reunió a más de
un centenar de personas.
Los
asistentes encendieron velas en recuerdo de cada una de las cinco
víctimas, cuyas fotos fueron colgadas en las puertas de
la iglesia y en otros puntos del templo.
El
reverendo Chris Wingfield, que ofició la ceremonia, pidió
apoyo para las familias y amigos de las víctimas y para
toda la comunidad durante este "tiempo difícil".
EFE