"Lo
que ocurre en Irak es una guerra civil; nada indica que (la situación)
vaya a mejorar", dijo Powell al programa "Face de Nation"
de la cadena CBS de televisión.
Powell
fue el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de
Estados Unidos durante la Primera Guerra del Golfo en 1991 en
la Administración del presidente George H.W. Bush (padre),
y secretario de Estado en la de su hijo George W. Bush cuando
EEUU invadió Irak en marzo del 2003.
"La
intervención en Irak ha tenido tres fases", añadió.
"En la primera, la marcha hasta Bagdad, las cosas fueron
muy bien. Pero luego ocurrió el desorden, la falta de autoridad,
y EEUU como potencia ocupante tuvo la responsabilidad del gobierno,
pero no pusimos las tropas suficientes para esa tarea".
La
tercera fase, según Powell, la inició la destrucción
en febrero pasado de la mezquita Al Askari, en Samarra, un santuario
para los musulmanes chiíes que forman la mayoría
de la población en Irak.
"Desde
entonces lo que ha habido es violencia entre sectas, entre comunidades,
una guerra civil en la cual no veo cómo el Ejército
de EEUU pueda desempeñar un papel útil", dijo
Powell.
El
general retirado expresó su escepticismo ante las propuestas
para que la Administración Bush envíe de 10.000
a 20.000 soldados adicionales a Irak para que ayuden a consolidar
el gobierno del primer ministro Nuri Al Maliki.
"Ya
hemos probado estos incrementos de fuerzas, y dan un resultado
pasajero y en zonas limitadas", dijo Powell. "Antes
de que se envíen más tropas debemos definir cuál
será su misión".
Powell
dijo que está de acuerdo con la opinión del jefe
del Ejército, general Peter Schoomaker, quien la semana
pasada advirtió al Congreso que esa arma necesita más
recursos y un incremento en su contingente autorizado.
El
contingente autorizado es el número máximo de tropas
que autoriza el Congreso para las diferentes ramas de las fuerzas
armadas de Estados Unidos.
El
Congreso ha autorizado que el ejército tenga 500.000 soldados,
la marina de guerra 375.000 soldados, la infantería de
marina 178.000 y la fuerza aérea 372.000.
Tanto
Schoomaker como Powell opinan que el Congreso debería autorizar
un incremento del contingente autorizado, de manera que en el
caso específico del ejército y la infantería
de marina se puedan contratar a más soldados profesionales.
"El
Ejército está casi al borde de la quiebra",
señaló Powell.
"No
tiene equipo suficiente, ni renovación de equipos. No tiene
soldados suficientes para las tareas que de él se esperan.
Ni el Ejército ni la Infantería de Marina tienen
tropas suficientes si han de cumplir las misiones que se les encomiendan",
dijo.
"Por
otra parte la adición de 10.000 ó 20.000 soldados
en Irak no harán mucha diferencia por mucho tiempo",
añadió. "La victoria, como quiera que se la
defina, está en manos de los iraquíes, del gobierno
de Irak". EFE