Según
señaló hoy el detective Stewart Gull, a cargo del
caso, el hombre fue detenido en relación con los asesinatos
de Gemma Adams, de 25 años; Tania Nicol, de 19; Anneli
Alderton, de 24; Annette Nicholls, de 29, y Paula Clennel, de
24 años.
No
obstante, la cadena británica BBC desveló hoy que
todo apunta a que la persona arrestada es Tom Stephens, nombre
que el dominical "Sunday Mirror" también había
mencionado ayer como principal sospechoso en el caso.
En
una larga entrevista que Stephens concedió al citado periódico,
algunos de cuyos extractos reprodujo hoy la BBC, el hombre reveló
que conocía bien a las prostitutas de Ipswick, a las que
frecuentaba desde hacía dieciocho meses.
En
esa entrevista, Stephens no dejaba de llorar y se revelaba como
un hombre de personalidad solitaria.
"Soy
amigo de todas las chicas, pero no tengo ninguna coartada",
indicó el sospechoso, entre sollozos, al periodista de
"Sunday Mirror", pero se declaró "inocente"
de los asesinatos.
No
obstante, el hombre admitió que su vinculación con
las chicas podría suponerle el "arresto" por
parte de los agentes.
Stephens
reveló que era "más cercano" a Tania Nicol,
la primera prostituta asesinada, de 19 años, sobre la que
dijo que había sido "lo más parecido a un novio",
y añadió que también tenía una relación
estrecha con Gemma Adams.
Además,
afirmó que por su relación de proximidad con todas
las chicas, de las que se sentía "protector",
tuvo "oportunidades" de haber cometido él mismo
los asesinatos, puesto que las prostitutas "confiaban muchísimo"
en él.
Preguntado
por qué solía pasar tiempo con gente adicta a las
drogas y dedicada a la prostitución, el sospechoso respondió
que recurrió a ellas porque se sentía "triste
y solo" y añadió que había "algo"
en él que a las mujeres no les gustaba.
Además,
los vecinos de Tom Stephens, quien se había mudado a un
piso situado en un área residencial de Suffolk hacía
tres meses tras su divorcio, indicaron que habían notado
recientemente una actitud "extraña" en él.
Lesley-Anne
Barber, una vecina de 50 años, afirmó que había
visto a Stephens con un pantalón ajustado y con una camiseta
sin mangas en pleno mes de noviembre, "cavando" en su
jardín.
"Solía
merodear por el jardín y no parecía el tipo de persona
al que le gustara relacionarse con otra gente", dijo Barber,
que definió al sospechoso como "un poco rarito".
Otra
vecina de Stephens, que sólo quiso ser identificada como
señora Wynel, señaló que el arrestado "era
un solitario, que solía moverse con una bicicleta. Es un
hombre delgado y parecía que no quería relacionarse
con nadie más que consigo mismo".
Esta
mujer mostró su disgusto ante la detención de Stephens.
"¿Cómo se sentiría si viviera al lado
de un hombre al que detienen en relación con esto (los
asesinatos) cuando tienes en casa a una hija adolescente, a la
que tienes que explicar que no puede salir porque hay un asesino
suelto". EFE