Esa
maniobra tuvo como objetivo confirmar una vez más que el
transbordador no tiene daños en su estructura y que vuelve
sin inconvenientes, señaló.
"Gracias
por la hospitalidad y espero que disfruten del nuevo sistema eléctrico
en la estación", dijo el comandante del "Discovery",
Mark Polansky, a los ocupantes de la EEI cuando el transbordador
estaba a unos 250 metros de la EEI y se disponía a poner
en marcha los motores para el regreso.
Casi
una hora antes, el "Discovery" había iniciado
la maniobra de separación de la EEI a la que estuvo acoplado
durante siete días y más de 23 horas.
Antes
de abandonar la EEI y ocupar sus posiciones en el transbordador
para iniciar el retorno que debe concluir el viernes a las 20.56
GMT, los seis tripulantes originales del "Discovery"
y su nuevo acompañante, el astronauta alemán Thomas
Reiter, se despidieron de la Expedición 14 del complejo
espacial.
Reiter
sustituyó en esa tripulación a la especialista Sunita
Williams, quien se unió al astronauta de origen español,
Michael López Alegría, y al cosmonauta ruso Mijail
Tyurin, con los que permanecerá alrededor de seis meses
en el orbitador.
"Ha
sido un tiempo entretenido. Evidentemente ahora me cuesta despedirme",
dijo el astronauta alemán.
Después
del desacoplamiento, el piloto Bill Oegelein realizó una
maniobra en torno a la estación espacial y luego apuntó
el derrotero del transbordador hacia su largo camino de regreso
a la pista de aterrizaje del Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral
(Florida)
Esa
fue la última operación junto a la EEI tras una
semana intensa de trabajos para proseguir la construcción
del complejo espacial, una empresa conjunta de la NASA, la Agencia
Espacial Europea, Rusia y Japón.
A
una altura de casi 400 kilómetros sobre la superficie de
la Tierra y girando a una velocidad de unos 28.000 kilómetros,
los astronautas estadounidenses Robert Curbeam y Sunita Williams,
y el sueco Christer Fuglesang, reconfiguraron el sistema eléctrico
de la EEI, añadieron una nueva viga a su estructura central
e instalaron un nuevo módulo.
Fue
la primera vez en la historia de la exploración estadounidense
que se realizan cuatro caminatas espaciales en una sola misión
y la última de ellas tuvo una duración récord
de seis horas y 38 minutos.
Los
astronautas trasladaron más de dos toneladas de equipos,
materiales y provisiones desde el transbordador hasta la estación
espacial.
Con
ese añadido, la EEI tiene una masa total de 213 toneladas
y una longitud de más de 73 metros.
La
cuarta actividad extravehicular (EVA) fue decidida por los directores
de misión en el Centro Espacial Johnson en Houston, después
de que fracasaran los esfuerzos por plegar manualmente el panel
durante la tercera caminata.
Ese
último "paseo" en la ingravidez del espacio convirtió
a Curbeam en el astronauta que ha efectuado más salidas
al espacio en una sola misión.
En
la cuarta actividad extravehicular de Curbeam y la tercera para
Fuglesang, de la Agencia Espacial Europea, los astronautas lograron
finalmente el lunes que se plegara completamente el panel.
Esto
dejó espacio para la rotación de los nuevos paneles
solares, más extensos, que duplicarán el suministro
de energía para la EEI.
El
director de vuelos de la EEI, John Curry, no ocultó su
alivio tras iniciarse el regreso del "Discovery".
"Este
vuelo me preocupó durante mucho tiempo; ahora me siento
aliviado", indicó.
La
NASA tiene prevista otras 13 misiones de los transbordadores para
concluir la construcción de la EEI antes del 2010, cuando
esas naves serán retiradas y sustituidas por una serie
de mayor envergadura y capacidad de carga. EFE