En
una rueda de prensa, Bush señaló que los inmigrantes
se ven forzados "a confiar en traficantes de personas y falsificadores
para hacer trabajos que los estadounidenses no hacen".
Este
sistema "lleva al tratamiento inhumano de las personas",
añadió.
La
solución es una reforma que ofrezca caminos legales para
los inmigrantes, según el presidente.
"Creo
enérgicamente que podemos y debemos hacer llegar un plan
migratorio amplio a mi mesa para su firma este año",
explicó Bush y prometió colaborar con los republicanos
y los demócratas para ese fin.
El
presidente afirmó que ese plan ayudaría a aumentar
la seguridad en la frontera, al decir a los inmigrantes: "Si
vienes a Estados Unidos a hacer un trabajo, puedes hacerlo legalmente
de forma temporal para hacerlo", dijo.
Bush
promueve un programa de trabajadores temporales y la regularización
de parte de los 12 millones de inmigrantes indocumentados del
país, pero esta iniciativa se ha visto bloqueada por el
ala más conservadora de su propio partido.
La
victoria de los demócratas en las elecciones de noviembre
ha aumentado las esperanzas de los que apoyan esa medida, pues
cuenta con el respaldo de los líderes de ese partido.
En
la rueda de prensa, que tuvo lugar en la Sala de Tratados Indios,
en un edificio contiguo a la Casa Blanca, Bush se refirió
a las recientes redadas en las procesadoras de carne de la empresa
Swift en cinco estados, en las que fueron detenidas 1.282 personas.
"Encontraron
a trabajadores que estaban aquí de forma ilegal, pero que
tenía documentos que decían que estaban aquí
legalmente", dijo Bush.
Sin
embargo, en lugar de destacar que violaron la ley, el presidente
señaló que los inmigrantes se ven obligados a obtener
papeles fraudulentos para hacer trabajos que los estadounidenses
no quieren hacer.
"Es
un sistema (migratorio) que está diseñado para ser
burlado, sin importar las medidas que tomemos para proteger a
este país", dijo Bush. EFE