Bush intensifica debate sobre un posible aumento tropas en Irak

   
21 de diciembre de 2006

Washington - El debate sobre la posibilidad de enviar más tropas a Irak se ha intensificado en EEUU donde el liderazgo militar no está por la labor de mandar más soldados a territorio iraquí si no existe una misión definida y concreta.

El presidente norteamericano, George W. Bush, reconoció ayer, miércoles, que entre las diversas opciones que baraja para mejorar la situación en Irak se encuentra un aumento provisional del número de efectivos militares.


Pero precisó que para que ello ocurra "tendría que haber una misión específica", y agregó que las opiniones de sus "comandantes son muy importantes...y me importan", aunque eludió responder a la pregunta de si, finalmente, les haría caso.

Esta discutida propuesta de aumentar el número de las tropas es una de las posibilidades que contiene el informe elaborado recientemente por el Grupo de Estudio de Irak, copresidido por el ex secretario de Estado James Baker y el ex legislador demócrata Lee Hamilton.

La medida ahora en estudio plantea incrementar el número de efectivos entre 15.000 y 30.000 soldados, por un período de entre seis y ocho meses.

En los mentideros políticos hay división de opiniones sobre qué sería lo adecuado.

En este sentido, el recién nombrado secretario de Defensa, Robert Gates, ha viajado a Bagdad, donde, según informó el propio Pentágono, habló también con mandos militares iraquíes sobre la posibilidad de ofrecerles tropas adicionales.

El propio Gates explicó hoy en declaraciones a los periodistas, en su segunda jornada de visita a Irak que se trató el tema en términos generales y que no había ningún plan específico al respecto.

Jason Glenn, un especialista del ejército estadounidense, le trasladó a Gates en un desayuno que mantuvo hoy con las tropas, la necesidad de que la idea tenga visos de realidad, en una declaración ampliamente difundida por los medios estadounidenses.

"Con más presencia sobre el terreno, las tropas podrían frenarles (a los insurgentes) lo suficiente como para que nos dé tiempo a terminar de entrenar a las fuerzas iraquíes", dijo Glenn.

La idea parece que finalmente tomará cuerpo, teniendo en cuenta las recientes declaraciones realizadas por Bush al diario "The Washington Post" y refrendadas ayer, en las que anunciaba que aumentará de forma permanente la presencia de los "marines" y del Ejército.

Entre las razones esgrimidas se encuentra la de que las fuerzas armadas estadounidenses se encuentran al límite de sus capacidades por los esfuerzos en Irak.

La posibilidad de enviar más tropas a Irak es algo a lo que se oponen algunos altos mandos militares estadounidenses, según lo han reconocido desde el anonimato a la prensa de EEUU, pues en su opinión la medida acarrearía más problemas tras la finalización de la misión.

Hoy mismo, un alto mando militar estadounidense en Bagdad, con motivo de la visita de Gates, expresaba su preocupación por la posibilidad de que, ante el incremento de tropas, los iraquíes pudieran relajarse y no asumir la responsabilidad de mantener plenamente la seguridad en su país.

Uno de los principales opositores a la medida, es el jefe del Mando Central de Estados Unidos y máximo responsable militar para Oriente Medio, el teniente general John Abizaid, quien ayer anunció que abandonará su puesto a comienzos de 2007.

Esta dimisión sería un obstáculo menos para que la Casa Blanca adopte una decisión de incremento sin problemas.

Mientras, la Casa Blanca reitera que el incremento de tropas es simplemente una opción más de las que se barajan.

El primero en entrar en este debate político, que se dilata por momentos, fue el ex secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, quien el pasado domingo subrayó que la suma de "10.000 ó 20.000 soldados en Irak no supondrá una gran diferencia".

Posteriormente, la senadora demócrata Hillary Clinton, se mostró contraria a la medida, "salvo que forme parte de un plan mayor".

Pero el tema no debe estar tan claro cuando frente a esta opinión de Clinton, su compañero de partido, Harry Reid, defendió la idea de incrementar el número de soldados por un período limitado de tiempo.

El presidente desvelará su decisión a principios de 2007 cuando presente públicamente su nuevo cambio de rumbo en Irak. EFE

 
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