En
una rueda de prensa, el detective Stewart Gull, a cargo de la
investigación, informó también de que el
otro detenido en relación al caso, de 37 años e
identificado por la prensa como Tom Stephens, será puesto
en libertad bajo fianza mientras continúan las investigaciones.
El
superintendente jefe de la Policía de Suffolk, que compareció
ante los medios de comunicación acompañado de un
representante de la Fiscalía británica, explicó
que la imputación de cargos es resultado de progresos "significativos"
en la investigación.
Por
su parte, el fiscal Michael Crimp señaló que, tras
seguir de cerca la evolución del caso, ha decidido que
la acusación de Wright está justificada.
"Esta
noche hemos tomado la decisión de que hay suficientes pruebas
para autorizar que Stephen Wright, nacido el 24 de abril de 1958
y residente en London Road, sea acusado de asesinato", afirmó.
El
fiscal advirtió a los periodistas de que no deben publicar
informaciones que puedan prejuzgar el proceso judicial contra
el acusado, que "tiene derecho a un juicio justo".
Stephen
Wright, que fue detenido a las 5 de la madrugada del martes en
su domicilio del distrito rojo de Ipswich, donde solían
ejercer la prostitución las víctimas, deberá
comparecer mañana ante un tribunal de esa ciudad.
El
superintendente jefe Stewart Gull no precisó cuándo
deberá personarse en comisaría el otro sospechoso.
Las
autoridades tenían hasta este viernes por la mañana
para interrogar a Tom Stephens, quien fue detenido a las 7:20
GMT del lunes en su domicilio de Trimley Saint Martin.
Según
la legislación vigente, Wright podía permanecer
arrestado hasta el sábado antes de ser acusado o puesto
en libertad.
Después
de aprehenderlo el pasado martes, la Policía registró
minuciosamente la vivienda de Wright, quien, según la prensa,
había trabajado como conductor de maquinaria pesada y había
estado casado en tres ocasiones.
El
otro sospechoso, Tom Stephens, era un solitario empleado de supermercado
que también había sido taxista y agente de policía.
En
una entrevista periodística anterior a su detención,
Stephens había confesado que conocía a todas las
mujeres asesinadas y admitía que no tenía coartada,
aunque también subrayaba su inocencia.
Las
jóvenes halladas muertas entre el 2 y el 12 de diciembre
en varios puntos de las afueras de Ipswich son Gemma Adams, de
25 años; Tania Nicol, de 19; Anneli Alderton, de 24; Annette
Nicholls, de 29, y Paula Clennel, de 24 años.
Todas
las mujeres, que tenían en común su adicción
a las drogas, fueron encontradas desnudas pero sin signos de violencia
o agresión sexual, y tres de ellas -Nicol, Adams y Nicholls-
aún llevaban sus joyas.
Unos
500 agentes de 36 cuerpos policiales de todo el Reino Unido participan
en la investigación de los cinco asesinatos, una de las
más grandes jamás llevadas a cabo en este país
y que aún continúa.
Los
forenses han determinado que Paula Clennell murió por "una
opresión en el cuello" y Anneli Alderton fue estrangulada,
si bien continúan los análisis para averiguar cómo
murieron Nicol, Adams y Nicholls.
La
instrucción judicial de los cinco casos de asesinato empezó
en los últimos días en un juzgado de Ipswich, aunque
ha sido postergada hasta que concluya la investigación
policial. EFE