Desde
el cumplimiento del secreto profesional, García Sabrido
ofreció datos significativos sobre el estado de Castro,
cinco meses después de que delegara sus cargos como consecuencia
de un operación quirúrgica que La Habana trata como
secreto de Estado.
Lo
más importante fue el desmentido de que el mandatario cubano
padezca un cáncer -"hasta donde yo conozco, lo desmiento
absolutamente"- y la constatación de que está
en fase de "recuperación" tras una operación
que calificó como "gravísima".
El
jefe del Estado cubano sufre un proceso benigno derivado de una
serie de problemas posoperatorios, que no hacen necesaria una
nueva intervención, dijo el médico español,
quien destacó que atendió a Castro a título
"exclusivamente" personal.
García
Sabrido aseguró que la actividad del presidente cubano
es "excelente" y que mantiene "una actividad intelectual
intacta, fantástica", lo que hace "muy difícil"
los intentos de los médicos cubanos de limitarle sus deseos
de volver a la normalidad.
Era
la primera vez que García Sabrido visitaba a Castro y,
según relató ante la prensa, pudo constatar durante
el examen médico "el sentido del humor" que mantiene
el paciente, que le sorprendió por su "capacidad de
relato de anécdotas personales e históricas".
García
Sabrido destacó que "el estado de salud del comandante
cubano es bueno" y consideró que si su recuperación
es absoluta "naturalmente" podrá retomar su actividad
anterior, aunque en todo caso será una "decisión
personal" que tomará el propio Castro.
A
este respecto subrayó que se trata de un paciente de 80
años y que, por lo tanto, tendrá "los límites
de recuperación" de un paciente de esa edad, e indicó
que los problemas postoperatorios que sufre están en "resolución
lenta, pero progresiva".
El
doctor García Sabrido mantiene una relación "muy
profunda" con el país caribeño desde hace varios
años a través de su relación con las autoridades
médicas y académicas de la isla, "incluyendo
a la familia Castro", lo que, según indicó,
"me permite acceder (a Castro) con facilidad a su amistad
y a su reconocimiento".
Agregó
que el presidente de Cuba desea regresar a su trabajo "cada
día, pero las recomendaciones médicas le exigen
prudencia".
Descartó
además que en fechas "próximas" vuelva
a visitarle, aunque "estamos en contacto para ver cómo
es su recuperación y esperamos en las próximas semanas
o meses tener un nuevo contacto para ver si es necesario un cambio"
del tratamiento que recibe.
García
Sabrido defendió la excelencia de la sanidad cubana y explicó
que "el acceso a determinadas tecnologías no es fácil
a través de los mercados internacionales" por lo que,
países como España colaboran en el suministro de
"tecnología".
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El
cirujano, llamado por las autoridades de la isla para que
diera su opinión sobre el estado de salud de Castro
y sobre la estrategia del equipo médico cubano que
le atiende, señaló que tras su examen "prácticamente
no se ha realizado ningún cambio, porque su estado
es estable y está en un proceso de recuperación
paulatino". |
En
su opinión, en estos momentos la estrategia terapéutica
y logística médica "es muy buena", sobre
todo teniendo en cuenta que la salud de Castro está "en
manos de excelentes profesionales".
A
favor de la recuperación también se da la circunstancia
de que el presidente cubano no fuma desde hace varios años
y que hacía ejercicio físico "intenso"
cuando estaba al frente del país.
Esto
hará que una vez que esté recuperado el presidente
cubano no deba tener limitaciones, más allá de "las
debidas a su edad".
En
contestación a la pregunta de una periodista, quien definió
a Castro como "dictador", García Sabrido señaló
que cuando alguien le pide opinión médica no pregunta
sobre religión o tendencia política.
"Para
mi Castro es un paciente excepcional. No deja de ser un paciente
y yo soy médico y me debo a mi profesión",
dijo. EFE